Roma, la ciudad monumental


 

¿Por qué ir a Roma?

Roma es una ciudad vibrante, atravesada por la historia de la Antigüedad, el Medioevo y el Renacimiento; con arte hasta el desborde y trattorias en cada esquina. Aquí podrás deleitarte con el sabor de un gelato en piazzas llenas de cafés, caminar por calles adoquinadas y disfrutar del placer de sentirte descubridor: casi cada cuadra de Roma posee una escultura, antiguas ruinas, un bello edificio histórico. En la ciudad eterna, podrás palpar el pasado y el presente, mientras te sumerges en un paisaje lleno de guiños antiguos y contemporáneos. ¿Resultado? Un viaje como experiencia estética.

¿Qué cosas debes ver en Roma?

Coliseo: icono romano y elegido una de las nuevas 7 maravillas del mundo, es el gran imperdible. Mandado a construir por el emperador Vespasiano en el año 72 d.C, fue el escenario del sacrificio de cristianos, luchas de gladiadores, combates acuáticos y con fieras. A partir de octubre de 2010, las 19 millones de personas que cada año visitan este monumento histórico de la antigua Roma pueden descender a sus calabozos. En este lugar, se encontraban jaulas con animales y hombres en espera de jugarse la vida. Las visitas se hacen en grupos de 25 personas (previa reserva). Los visitantes también pueden acceder a parte de la arena y al llamado tercer anillo, el más alto aún en pie, desde donde se ve la antigua Roma y una vista completa a 15 metros de altura de todo el anfiteatro. Piazzale del Colosseo, Via dei Fori Imperiali.

Foro Romano: Fue el centro financiero de la época republicana y luego símbolo de la opulencia imperial. A lo largo de la via Sacra, verás los restos de edificios como las basílicas de Emilia y Constantino, el arco de Tito o los templos de Cástor y Pólux. Por este valle desfilaban los ejércitos victoriosos y se realizaban debates sobre temas de interés público a la vista de todos los romanos. Imperdible. Via dei Fori Imperiali.

Monte Palatino: la leyenda dice que fue el primer asentamiento romano bajo la dirección de Rómulo. Tiempo después, aquí se erigieron los palacios imperiales, de los que hoy puedes ver sus ruinas, en peor estado que las del Foro. Anda al Museo Palatino, con una buena colección de esculturas romanas o a los jardines Farnese, uno de los primeros jardines botánicos del mundo. La caminata entre los naranjos es un agrado: tiene una excelente vista del Foro romano. Via dei Fiori Imperiali.

Fontana di Trevi: dicen que si lanzas monedas en esta fuente, vuelves a Roma. Sea cierto o no, este lugar inmortalizado por el cine en la Dolce Vita de Federico Fellini, posee impresionantes figuras de Neptuno y alegorías de la abundancia y la salud. Durante mucho tiempo abasteció de agua fresca a la ciudad. Piazza di Trevi, a la derecha de la vía del Corso, doblando por la via delle Muratte.

Piazza Navona: Muchos dicen que la tarde perfecta de Roma la vives aquí. También conocida como Circo Agonal, ocupa el lugar del antiguo Estadio de Domiciano, en el cual se realizaban carreras navales ante 30 mil espectadores. De él conserva la forma, pero las luchas fueron reemplazadas por tres fuentes: La Fontana del Moro, remodelada en 1653 por Bernini; La Fontana dei Fiumi o Fuente de los Ríos, diseñada por el mismo artista; y la Fontana de Neptuno. Aquí también encontrarás la iglesia de Sant’Agnese y muchos cafés de renombre a su alrededor, como el Tre Scalini, donde se inventó el tartufo. Cruce de la Via della Cuccagna, Corsia Agonale, Via di Sant'Agnese, con Via Agonale.

Vaticano: desde hace seis siglos es la residencia oficial del Papa y desde 1929 un Estado independiente llamado Ciudad del Vaticano. En él viven unas mil personas, empleadas en sus diversos museos e instalaciones. Tiene su propia oficina de correos, tiendas, emisora de radio, periódico (L’Osservatore Romano), oficinas y una editorial. En sus inmediaciones está la grandiosa Plaza de San Pedro y su Basílica y los museos del Vaticano (la Capilla Sixtina, las Salas y Galerías de Rafael, y la Pinacoteca Vaticana). Trata de tomar un día completo o más para visitarlo con calma.

Plaza de San Pedro: Punto de reunión para ceremonias religiosas multitudinarias. Sobrecoge por la famosa Columnata de Bernini, dos grandes alas que forman un semicírculo y que parecen ser los brazos abiertos del Templo. Desde aquí puedes ver la habitación del Papa.

Basílica de San Pedro: es la iglesia más grande del mundo. ¿Lo que tienes que mirar? Su Puerta Santa, que se abre cada 25 años; el Altar Mayor, construido encima de la tumba de San Pedro; la decoración, creada en su mayoría por Bernini; las dos naves laterales que convergen bajo la cúpula de Miguel Ángel; el altar papal bajo el baldaquino (pabellón que lo cubre) de Bernini, ubicado entre los cuatro pilares (de 20 metros cada uno) que sostienen la cúpula. Visita también las grutas donde están las tumbas de los Papas, el tesoro y la sacristía de San Pedro, o sube a la cúpula para disfrutar de las vistas panorámicas del Vaticano y sus alrededores. No te pierdas la Pietá de Miguel Ángel, la escultura de Cristo en los brazos de María. Plaza de San Pedro, Vaticano.

Panteón: Construido el 27 A.C., es uno de los monumentos mejor conservados de la ciudad. El que fuera el templo de todos los dioses y luego iglesia posee una cúpula hemisférica, cuya belleza y proporciones tan sólo pueden apreciarse desde el interior. Dentro de él, no olvides mirar hacia el orificio situado en su parte superior, el oculus, que proporciona la única fuente de luz. En el panteón descansan los restos de importantes personalidades, entre ellos Rafael y reyes italianos. Piazza della Rotonda.

¿Qué lugares conocer si vas con más tiempo?

Villa y Parque Borghese: Fueron encargados por el Cardenal Scipione Borghese, sobrino del papa Pablo V, quien tenía la casa destinada al entretenimiento. Este cardenal, extravagante mecenas, encargó al joven Bernini esculturas que en la actualidad se cuentan entre sus obras más famosas, y abrió también el parque de recreo al público. Hoy la Villa posee la colección privada de esculturas y pinturas de los Borghese. Se divide en 2 secciones: la colección de esculturas (Museo Borghese) y la galería de pinturas (Galleria Borghese). Está cerca de la Plaza del Popolo, por lo que vale la pena visitar ambos lugares en el mismo recorrido.

Termas de Caracalla: junto al Coliseo y el Foro romano, son de los mejores restos de la Roma clásica que hoy se pueden ver en la ciudad. Fueron construidas por el emperador Caracalla en el año 217 d.C. bajo el mandato del emperador Caracalla. El agua venía de un manantial y se calentaba gracias a unos hornos que distribuían el calor a las piscinas a través de un sofisticado sistema de tuberías. Aquí, sólo hay que dejar que la mente se imagine una jornada de baño y ocio en la Roma clásica. Viale delle Terme di Caracalla 52.

San Pietro in Vincoli: El punto alto de esta iglesia es la presencia de la escultura de Moisés de Miguel Ángel en la tumba del Papa Julio II, una de las grandes obras de arte de todos los tiempos. Es de mármol, mide 2 metros y es absolutamente imperdible. Piazza San Pietro in Vincoli 4ª.

Basílica di Santa María Maggiore: Es una de las cuatro basílicas más importantes de la ciudad, famosa por los mosaicos que representan escenas de la vida de la Virgen María. En el año 352, el Papa Liberio tuvo un sueño en el que la Virgen le ordenaba construir una iglesia en el lugar donde encontrara nieve. Cuando nevó en el Monte Esquilino, el Papa, naturalmente, obedeció. El milagro de la nieve se conmemora cada 5 de agosto con una ceremonia en la que del techo de la capilla Paolina caen cientos de pétalos blancos. Visita sus capillas y la tumba de Bernini, el más famoso escultor barroco. Piazza di Santa Maria Maggiore.

Catacumbas: Forman una red de pasadizos y profundos túneles que permitían el alojamiento de cientos de tumbas. Estas galerías subterráneas, verdaderos cementerios, ya existían en la Roma clásica, pero sólo a partir del siglo II d.C se puede hablar de catacumbas cristianas. Algunas de ellas son las de San Calisto, San Sebastián, San Pedro y San Marcelino.

Via Vittorio Veneto: En los años 50 fue el epicentro de las películas de Federico Fellini, quien la hizo famosa con su Dolce Vita. Se extiende desde los extremos de los jardines de la Villa Medicis hasta la Piazza Barberini y es famosa por sus tiendas de joyas, pieles y ropa, las que se alternan con los mejores hoteles, restaurantes y cafés de Roma.

Via Condotti: Aquí se encuentran las tiendas más elegantes, famosas y exclusivas del mundo. Está llena de preciosas vitrinas que muestran lo último de la moda internacional, y es posible conocer las creaciones de los mayores estilistas italianos, Valentino y Armani.

Plaza España: Durante casi tres siglos, esta plaza, con su curiosa Fontana della Barcaccia, ha sido el principal punto de encuentro de los visitantes de Roma. Tiene dos largas escalinatas, que en primavera son decoradas por azaleas y se llenan de gente. La plaza debe su nombre a la Embajada de España ante el Vaticano que está ubicada a su lado. En lo alto está la iglesia Trinità dei Monti (siglo XVI), desde la cual se tiene una de las más bellas panorámicas de Roma.

Plaza Venecia: Es otro epicentro de Roma, donde convergen las calles que llevan a los cuatro puntos cardinales de la ciudad: Via del Corso, Corso Vittorio Emanuele, Via dei Fori Imperiali y Via Nazionale. En ella se encuentra el majestuoso monumento a Vittorio Emanuele II, primer rey de la Italia, que desde el año 2007 cuenta con un elevador que sube hasta la cima del monumento, entregando vistas excepcionales de la ciudad. También está aquí la célebre iglesia de San Marcos, una de las más antiguas de la ciudad, famosa por su mosaico del altar (año 833), su pórtico y su techo recubierto con una capa de oro.

Campidoglio: es uno de los puntos más altos de la ciudad. Desde la Plaza Miguel Ángel podrás obtener una excelente vista del Foro romano. Aquí también está el Museo Capitolino.

Piazza del Popolo: dicen que en esta plaza descansaron hasta el siglo 11 las cenizas de Nerón, hasta que los mismos habitantes se quejaron ante el Papa por su fantasma. Hoy, encontrarás un obelisco egipcio del siglo 13 A.C., la basílica Santa María del Popolo y dos iglesias barrocas gemelas.

¿Qué museos debes visitar en Roma?

Galleria Borghese: Posee pinturas de grandes maestros y esculturas de estilo clásico. Es además, famosa por la escultura de Paulina Borghese, hermana de Napoleón Bonaparte, que posó como Venus recostada sobre un diván para el artista Canova. Encontrarás El rapto de Proserpina, una de las obras más bellas de Bernini; El amor sagrado y profano, de Tiziano y El descendimiento, de Rafael. Debes reservar con anticipación. Piazza Scipione Borghese 5, Villa Borghese.

Museo Capitolino: Tiene una de las mejores colecciones de arte romano y mármoles antiguos. Coronando el monte Capitolino, a él se llega por una escalera diseñada por Miguel Ángel. El museo se divide en dos alas: el Palazzo Nuovo, con escultura antigua y el Palazzo dei Conservatori, con todos los grandes maestros.

Mausoleo de Adriano: Conocido como el Castel San’t Angelo, fue hecho construir por el emperador Adriano el año 139 a. C. para guardar sus restos y los de su familia. Fortaleza a principios del siglo V y prisión hasta el XIV, hoy es un museo con 58 salas, reliquias militares y obras de arte. Desde aquí hay una excelente panorámica de Roma y el Vaticano. Cerca de la ciudad del Vaticano.

MAXXI: el Museo Nacional de las Artes del siglo XXI abrió en mayo de 2010 en un edificio diseñado por la arquitecta Zaha Hadid. Se trata de una estructura ´contorsionista´ de tres pisos con escaleras que parecen flotar en el aire. Su interior acoge dos museos: uno dedicado al arte (con obras de artistas como Mario Merz, Francesco Clemente y Andy Warhol) y otro a la arquitectura, con más de 75.000 documentos y material de archivo de profesionales como Toyo Ito, Aldo Rossi y Carlo Scarpa. Via Guido Reni 4ª, distrito de Flaminio.

Museo Misionero de Propaganda Fides: abrió a fines de 2010 en el palacio que desde hace casi cuatro siglos es sede de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos; y exhibe parte de la historia de la evangelización católica en diversas partes del mundo. El museo está dividido en nueve grandes salas. Imperdibles son la Biblioteca Barberini, con un monumental estante de libros antiguos, la Capilla de los Reyes Magos, y la Capilla Newman", donde el cardenal ex-anglicano, beatificado por Benedicto XVI, vivió y estudió e inclusive celebró su primera misa católica. Via di Propaganda 1C.

Museos vaticanos

Los edificios que albergan una de las colecciones de arte más importantes del mundo eran en su origen palacios construidos para papas renacentistas. En el siglo 18, se expusieron al público las obras de arte acumuladas por los papas a lo largo de los siglos. Visita el Museo Egipcio, la Pinacoteca Vaticana y las Estancias de Rafael.

Estancias de Rafael: fueron las dependencias privadas del papa Julio II, que le encargó redecorar las cuatro salas al famoso artista. Los frescos expresan los ideales religiosos y filosóficos del Renacimiento, y pusieron a Rafael a la altura de la fama de Miguel Ángel.

Capilla Sixtina: lejos lo más bello e impresionante de los museos. Sus enormes paredes fueron pintadas al fresco por algunos de los mejores artistas de los siglos XV y XVI. Las 12 pinturas laterales, de artistas como Perugino, Ghirlandaio, Boticelli y Signorelli, narran episodios de las vidas de Moisés y Jesús. Miguel Ángel completó la decoración entre 1534 y 1541 con el gran fresco del altar mayor, El Juicio Final. Y con los frescos del techo con la Creación del Hombre y la Caída. La restauración del techo, en la década de los 80, reveló colores de un brillo inesperado. Imperdible.

¿A qué lugares puedes ir de excursión?

Nápoles: En esta ciudad, famosa por sus pizzas, pastas, tomates y albahaca, es posible disfrutar de un centro histórico colorido, variedad de museos, claustros, castillos y monumentos. No dejes de probar un buen café napolitano. Como está muy cerca de la isla de Capri (de hecho desde aquí puede divisársela) y de Pompeya, conviene visitar los tres lugares dentro del mismo viaje. A 230 kilómetros de Roma.

Pompeya: En el año 79 d.C esta ciudad fue sepultada por la lava y cenizas del volcán Vesubio Hoy tienes que visitarla porque aún conserva el trazado de sus calles, las estructuras de sus tiendas y talleres, e importantes edificios públicos como el Foro, el Templo de Isis o el Anfiteatro. A 220 kilómetros de Roma.

Capri: Verás sus riscos y dos imponentes macizos, el Monte Tiberio, al este, y el Monte Solaro, al oeste. Pasea por el centro y admira sus construcciones circulares y la Parroquia San Stefano del siglo XVII que contiene obras valiosas como el pavimento de mármol multicolor traído de Villa Jovis. Presta atención a su fauna: aquí verás la extraña lagartija azul y el buey marino o foca monja, en vía de extinción. A 5 kilómetros de Nápoles.

¿Dónde comer en Roma?

Destacados

La Pergola: Posee todos los honores de la guía Michelin del 2009: tres estrellas y 5 tenedores. Elegante, tranquilo, con servicio impecable y excelente cocina mediterránea, tiene una vista inolvidable de Roma y sus colinas desde su jardín en el techo. En el Hotel Rome Cavalieri Hilton; Via Cadlolo 101; cerca de la Basílica de San Pedro.

Il Pagliaccio: comida mediterránea, del Este y platos tradicionales franceses. No dejes de probar los gnocchi d’acqua di patate ni el caviale e crema di burrata alle spezie preparado por el joven equipo tras este restaurante amigable. Via dei Banchi Vecchi 129; centro Histórico.

Mamma Angelina: Recomendado por la guía Michelin por la calidad de su comida a precios accesibles, este lugar tiene cocina italiana tradicional con un gran buffet de antipasto, pescado y mariscos junto con delicias romanas típicas. Viale Arrigo Boito 65; Parioli.

Mirabelle: además de poseer una estrella de la guía Michelin del 2009, tiene uno de los jardines de azotea más espectaculares de Roma. Aquí podrás comer platos con sabores locales e internacionales detalladamente armados. Via di porta Pinciana 14; cerca de la estación de trenes de Roma.

Imàgo: Un eterno favorito con cocina moderna y una estrella Michelin, ubicado en el sexto piso del Hotel Hassler, con vista panorámica sobre las calles y cúpulas del centro histórico de Roma: la iglesia de Santa María Maggiore, la escalinata de la Plaza de España, sobre las torres de la iglesia de Trinita dei Monti, la iglesia Sant’Agnese en Piazza Navona, los jardines de Villa Borghese, la Villa Medici, el Monumento a Vittorio Emanuele II... Piazza Trinità dei Monti 6.

Otros recomendados

Salotto 42: pequeño, cómodo y moderno, este bar ofrece un estupendo buffet de ensaladas, y un brunch imperdible los fines de semana. Hay que probar el trago local, Salotto 42, con sake, limón y vino. Piazza di Pietra 42.

Felice a Testaccio: dicen que es una de las mejores trattorias de Roma, dirigida por tres generaciones de la misma familia desde 1936. Pide el tonnarelli cacio e pepe: un plato de pasta con queso romano pecorino, pimiento negra y aceite de oliva. Via Mastro Giorgio 29.

Ristorante del Pallaro: es un restaurante de buena relación precio calidad. Por 20 dólares podrás comer los menús preparados por su chef y dueña, con una selección de antipasti, más un plato de pasta fresca y casera del día, con una copa del vino de la casa. Largo del Pallaro 15.

Di Rienzo: justo frente al Panteón, es ideal para tomar un cappuccino con una vista privilegiada. Piazza dell Rotonda 8-9.

Il Convivio: el restaurante de los hermanos Troiano es uno de los más aclamados de Roma. Allí podrás probar sus platos de temporada, elaborados con ingredientes frescos de la temporada. Vicolo dei Soldati 31, cerca de la Piazza di Spagna.

Al Ceppo: Con una deliciosa selección de antipasti, es un sitio preferido por los romanos. Prueba sus excelentes carnes asadas. Via Panama 2, a dos cuadras de Villa Borghese.

Ditirambo: es considerada una de las más típicas trattorias romanas. Aquí todo el pan, las pastas y los postres son hechos el mismo día, con sabores intensos y frescos. Además, tienen vinos provenientes de todas las grandes zonas vitivinícolas de Italia. Piazza della Cancelleria 4.

Ai Marmi: ambiente muy ruidoso, con excelentes pizzas a precios convenientes. Es popularmente conocido como L’Obitorio, la morgue, por sus tradicionales mesas de mármol. Viale di Trastevere 53.

Heladerías

¡Roma está llena de ellas! Una de las más clásicas es Giolitti, con más de 100 años de vida. Trata de evitar la hora de almuerzo (se llena) y prueba sus curiosas copas de helado. Via Uffici del Vicario 40, Panteón.

Otras gelaterías muy recomendables son:

Gelateria dei Gracchi: el helado de caqui es tan fresco que creerás estar comiendo la fruta. Via dei Gracchi 272.

Il Gelato di San Crispino: los hermanos Alongi han retomado lo básico y cuidado, preparando sabores deliciosos como el nocciola, de avellana, y el imperdible zabaione, a base de marsala añejado en barril durante 20 años. Via della Panetteria 42.

Gelateria del Teatro: helados orgánicos y sabores curiosos, la mayoría basados en pasteles italianos como el cannoli. Los amantes del chocolate no pueden dejar de pasar por aquí y probar el sabor de cioccolato puro. Via di San Simone 70, Piazza Navona.

Al Settimo Gelo: sabores novedosos como el chocolate picante, miel con sésamo, canela y jengibre, o el helado griego hecho con yogurt de leche de cabra, miel y pistachos. Via Vodice 21a.

¿Cómo es la vida nocturna en Roma?

La ciudad nocturna: Roma hay que caminarla de noche, cuando parece un teatro iluminado. Admira el Foro Romano desde la Via del Foro Imperial y la plaza del Campidoglio. Recorre el área buscando la mejor vista. Visita también la Piazza della Repubblica, la Piazza Mattei, Piazza San Pedro, Piazza Navona y la Fontana di Trevi, con sus bellas esculturas iluminadas.

Cafés y bares: Para los romanos un buen panorama es tomar una mesa y disfrutar de un café, una copa de vino o de Campari en la Via Veneto, la Piazza della Rotonda (con vista al Panteón iluminado), la Piazza del Popolo o en barrio de Trastevere. Desde aquí podrás observar la vida romana y la gente de todo el mundo pasar.

Un buen lugar para tomar el aperitivo es ReD (Viale Pietro de Coubertin, 12), moderno y animado restaurante con un bar lleno de vida, ubicado cerca del Auditorio, complejo multifuncional que desde su inauguración, en 2002, se ha convertido en un centro cultural.

Otro lugar recomendable es Freni e Frizioni (Via del Politeama, 4-6), con buenas vistas al río Tíber.

Dónde consultar eventos culturales: Compra el periódico italiano La Repubblica o visita la web de la revista Wanted in Rome (www.wantedinrome.com). En la mayoría de los hoteles podrás encontrar Un Ospite a Roma, con algunos de los panoramas en la ciudad.

¿Dónde comprar en Roma?

Desde la antigüedad que Roma tiene fama de centro cosmopolita de comercio. En Roma todo se ciñe a un diseño, desde la moda hasta los objetos más sencillos. Los diseñadores gozan de prestigio internacional, al igual que sus vidrios, artículos de cuero, mosaicos, papelería, objetos religiosos y telas como la seda. No encontrarás cosas muy baratas, pero muchos de los productos que se venden aquí están a precios más accesibles que en otras ciudades italianas como Milán.

Via Cola Di Rienzo: desde joyas a ropa de moda, a precios razonables. Debido al tráfico, camina primero por una acera y luego recorre la otra. Desde el río Tiber a la Piazza Risorgimento, bordeando el Vaticano.

Via Nazionale: aquí encontrarás gran variedad de tiendas con artículos de cuero, a precios más razonables que en otras zonas de la ciudad junto con un cúmulo de boutiques. Eso sí, ojo con el tráfico. Comienza en la Piazza della Repubblica hasta la Piazza Venezia.

Via Vittorio Veneto: En los ‘50 fue el epicentro de las películas de Federico Fellini, quien la hizo famosa con su Dolce Vita. Es famosa por sus tiendas de joyas, pieles y ropa, las que se alternan con los mejores hoteles, restaurantes y cafés de Roma. Desde los extremos de los jardines de la Villa Medicis hasta la Piazza Barberini.

Alrededores de la Plaza España y de la Plaza del Pueblo

Via Margutta: pequeña calle en la que vivieron famosos como Fellini, Picasso y Puccini. Hoy alberga galerías de arte, y pequeñas tiendas como Saddlers Union (productos de cuero de calidad y precios altos), Flair (con preciosos muebles vintage), Enigma (joyería de Gianni Bulgari, hijo del fundador de la célebre marca) y La Bottega del Marmoraro (tienda de mármoles).

Via Borgognona: Chic y de precios elevados. Para hombres y mujeres que gustan del buen vestir.

Via Condotti: es la calle de compras más famosa de la ciudad. Precios caros, pero excelente para admirar sus bellas vitrinas y clientes sofisticados.

Via Del Corso: aquí encontrarás tiendas más juveniles, jeans y equipos deportivos. Las tiendas más interesantes están cerca de los cafés de la Piazza del Popolo.

Via Francesco Crispi: en la intersección de esta calle con Via Sistina 1, encontrarás varias tiendas de regalos inusuales y a buenos precios.

Via Frattina: Paralela a Via Condotti, tiene una alta concentración de tiendas. Es menos chic que su vecina, con precios más bajos.

Via Sistina: Tiendas pequeñas y de estilo en una calle peatonal. Va desde lo alto de los escalones de la Plaza España hasta la Piazza Barberini.

Datos de compras

Castroni: en esta tienda de estilo antiguo encontrarás todo tipo de alimentos del Mediterráneo y del mundo, desde hierbas de Apulia hasta queso del Valle d’Aosta. Si eres de espíritu sibarita, debes visitarla. Via Cola di Rienzo 196.

Castel Romano Designer Outlet: 110 tiendas de marca con descuentos entre un 30 y un 70 por ciento todo el año. A 25 km del centro de Roma, en Via Ponte di Piscina Cupa, 64.

¿Qué datos te pueden ser útiles en Roma?

¿Dónde llegan los vuelos a Roma?

El Aeropuerto Internacional Leonardo da Vinci (más conocido como Fiumicino) está a 30 kilómetros del centro de la ciudad, la mayoría de los vuelos a Roma llegan a aquí. La forma más fácil, económica y práctica de llegar al centro desde el aeropuerto es vía tren, que funciona desde las 6:30 de la mañana hasta las 11:30 de la noche aproximadamente. En el aeropuerto hay una estación, donde podrás tomar un tren que en media hora te llevará a la estación principal de Roma, Stazione Termini.

Algunos vuelos a Roma no llegan al Fiumicino. Si llegas en avión con las aerolíneas de bajo coste lo más probable es que aterrices en el aeropuerto Ciampino, a 14 kilómetros del centro. Desde allí toma el bus CoTral que te dejará en la línea A del metro. Toma esta línea para llegar a la Stazione Termini, desde donde podrás tomar buses o un taxi hasta tu hotel.

¿Cuándo ir?

De abril a junio, y entre septiembre y octubre es bueno viajar a Italia, con temperaturas agradables y sin aglomeraciones. A mediados de junio llega el calor intenso, y con julio, los turistas. En agosto, hay mucha gente y los italianos suelen ir de vacaciones, cerrando algunos hoteles, restaurantes y tiendas. El invierno romano es helado, sin embargo, las temperaturas mínimas están cercanas a los 10ºC. Consulta por vuelos a Roma en la época que más te acomode.

¿Cómo moverse en Roma?

Roma es una ciudad para caminar: muchos de los puntos de interés están cerca uno del otro. En algunas partes los autos no pueden entrar por lo que tendrás que caminar o arrendar bicicletas.

Para distancias más largas, el Metro o Metropolitana es la forma más rápida. Podrás comprar los boletos en tabaquerías, tiendas, quioscos o máquinas dispensadoras de las estaciones. Evita usarlo eso sí cuando los romanos van o vuelven de su trabajo: se llena.

Los buses son más lentos y suelen llevar más pasajeros. No olvides comprar antes el pasaje en tabaquerías o quioscos. Fíjate en que los recorridos aún funcionen, a veces hay algunos marcados en los mapas, pero que no se encuentran en funcionamiento. Por la noche, hay buses especiales marcados con la letra N, que sólo realizan las rutas principales. Se recomienda mejor tomar un taxi y pedirlo en el hotel, restaurante o lugar en que te encuentres.

No se recomienda arrendar autos: los romanos tienen sus propias reglas al volante y el tráfico puede llegar a ser enloquecedor.

¿Qué cosas debes tener presente?

- Por lo general no puedes entrar a iglesias con el torso o los hombros descubiertos. Tampoco podrás entrar si llevas shorts o faldas cortas. Infórmate bien y sal preparado el día que decidas visitar sitios religiosos.

- Cruza las calles precavidamente. En Roma el tráfico es bastante alocado.

- Cuida siempre tus pertenencias y mantén tu billetera y tu bolso a la vista. No te distraigas cuando alguien te pregunte direcciones, ya que puede ser una forma de desviar tu atención.

- No tomes los taxis justo afuera de Stazione Termini. Pueden cobrarte grandes sumas. En cambio. Haz la línea para los taxis oficiales en la Piazza dei Cinquecento.

- Evita pagar los taxis con billetes grandes. Le darás la excusa perfecta al taxista, quien argumentará que no tiene cambio para obtener más propina (lo correcto es darle el 10 por ciento).

- Cuida tus pertenencias si subes a los buses. En las rutas turísticas abundan los carteristas.

¿Qué debes llevar?

- Zapatos cómodos para caminar.

¿Qué documentos necesitas?

Pasaporte al día.

Moneda

Euro.

Idioma

Italiano.

 
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