¿Por qué debería ir?
Es una ciudad casi celestial, instalada en el centro de la Riviera. Se halla cerca de Cannes y la ciudad de Picasso, Antibes; al lado de Mónaco y no lejos de la sonora San Remo, de Italia. En la parte francesa, la Costa Azul, se levantan algunos de los balnearios más sofisticados y elegantes del mundo. Por eso, Niza es el primer destino turístico en Francia, después de París. También porque sus tarifas hoteleras y de restaurantes se encuentran en el nivel intermedio.
Sigue siendo, sin embargo, una gran ciudad-balneario, como en la época en que todo turista refinado esperaba pasar unos días entre sus edificios belle epoque (casi nadie hablaba entonces del Caribe y la Polinesia). Y por si fuera poco, está la lado de un pueblito medieval incomparable -Saint Paul de Vence- que nadie debiera dejar de conocer.
¡No se lo pierda!
1. Bahía de los Angeles
Para conocer Niza es recomendable hacer un tour en vehículo por la colina del Mont-Boron, en el límite de la ciudad. Tiene espléndidas vistas sobre la bahía de los Angeles, junto a la cual se construyó la villa. Una intensa luz blanca suele realzar el celeste intenso del cielo y el azul marino de las aguas. La arquitectura de la Belle Époque se refleja bien en el rosado Castillo del Inglés, barroco de inspiración oriental.
2. Cours Saleya
El sector antiguo de Niza, el Vieux Nice, debe ser descubierto a pie. Y hay que hacerse el perdido en sus calles angostas, que no pueden negar su pasado italiano por sus persianas azules y verdes. No hay nada más característico y encantador en este sector antiguo que el Cours Saleya, lugar de ferias de antigüedades (el lunes) y de frutas y verduras otros días, y flores en las tardes. Siempre están abiertos sus cafés y restaurantes mínimos, sus tiendas exquisitas, como Diagram, llenas de cosas entretenidas, la más sorprendente de Niza. El lugar de mayor colorido, donde uno huele y masca la vida nizarda. Aquí puede probar la caliente y crujiente socca en el puesto de Chez Thérésa, y otras especialidades propias de la ciudad, como el pan-bagnat, los rellenos de sardinas y buche de ternera, y la pissaladière. (Ver nuestra sección Dónde comer rico). Hay galerías de arte y tiendas en la calle Les Pochettes, que va desde Cours Saleya a la costanera, y hermosos edificios del siglo XIX.
3. La cabeza cuadrada
El nuevo edificio de la Biblioteca de Niza tiene la forma de una escultura. Se trata de cabeza humana clásica con un rectángulo en la parte superior, en el cual funcionan varios pisos de oficinas administrativas. Se está convirtiendo en el edificio más reconocible de la Costa Azul por sus audaces formas y por un par de atentandos con pintura roja que sufriera en el 2002-2003, por razones desconocidas. Esta singular cabeza humana, obra del letonés-francés Sacha Sosno, fue inaugurada en 2001. Sosno es un artista teórico de la Escuela de Niza, que ha trabajado con la cabeza humana. Las salas de lectura se hallan en un espacio subterráneo. Técnicamente, esta obra resultó un reto para los arquitectos, cuya construcción fue recogida en un interesante video (idioma: francés). Se levanta cerca de la Acrópolis (principal centro de eventos) y del Museo de Arte Moderno y Contemporáneo. Forma parte de la renovación del barrio portuario, que ya está alargando el muelle destinado a grandes cruceros.
4. Catedral Sainte-Reparate
Uno de las más importantes muestras del primer arte barroco romano en la ciudad. Se inició en 1650. Hay que verla.
5. Hotel Negresco
Es para Niza como el Ritz para París. Un gran hotel tradicional, refinado y simbólico. Pero es también como la torre Eiffel, pues hace de insignia de la ciudad por su fachada inconfundible (llena de ventanucas). Todas sus habitaciones tienen lechos de baldaquín, es decir con dosel o palio de seda, cuyo nombre viene del nombre medieval de Bagdad: Baldac. En ellas durmieron Picasso, Dalí, Hitchcock y la propia Grace Kelly cuando aquí se filmaba El Cisne. En esa oportunidad se conocieron la actriz con el juvenil príncipe Rainiero, de la vecina Mónaco. No se pierda los murales con batallas napoleónicas en el W.C. de hombres del hotel... Trate de visitar los salones Regencia y Luis XIV, y el Massena, algo recargado. Se encuentra en el Paseo de los Ingleses (Promenade des Anglais).
6. Paseo de los Ingleses
Magnífico bulevar junto a la playa que se amolda con la curva de la Bahía de los Ángeles. Ideal para ver el crepúsculo y las puestas de sol color naranja. Un romántico nunca se olvidará de este atardecer naranja en la Costa Azul. Camine. Son unos 4 mil metros que justifican el esfuerzo de avanzar con pausa, sintiéndose un privilegiado de la Belle Epoque entre edificios majestuosos. En la playa -inmensa-, mucha piedra, mucha gente, mucho top less y mucha reposera.
7. Colina del Chateau
Otro excelente lugar para gozar de una panorámica de Niza y su vecindario. Del chateau que le diera el nombre no queda nada. Tampoco lo echará de menos.
Si tiene más tiempo
1. Pueblos de montaña
Basta mirar el mapa de la Costa Azul para ver cuántas cosas se pueden hacer en los Alpes Marítimos si tenemos más tiempo. Desde luego, trepar a los Alpes -que se reencuentran con el mediterráneo entre Mónaco y Niza-, y llegar a St. Jeannet, visitar su enorme castillo medieval y muchos pueblos de montaña llenos de vida, empotrados en la historia.
2. Vecindario de magnates
Podemos seguir por la costa hacia la frontera con Italia (32 km), y tropezarnos con bahías alegres como Villefranche-sur-Mer, donde atracan los más lujosos veleros y yates del Mediterráneo. O llegar a Cap-Ferrat, el istmo de los millonarios, con chalets de película, y a los arracimados rascacielos de Mónaco y un interesante musobsesivamente napoleónico.
3. Pueblos vecinos
Es recomendable la visita a pueblos costeros próximos a Niza, como Biot, Vallauris, Mougins, Mouans-Sartoux y Juan-les-Pins (ver nuestra sección Playas). Y sobre todo el pueblito medieval de Saint Paul de Vence, a escasos cinco kilómetros del mar. No deje de ir.
4. Priorato de la Vieux Logis
Colección de arte sacro medieval y renacentista, y de objetos cotidianos y muebles de los siglos XVI y XVII. Niza.
5. Iglesia de la Anunciación/Santa Rita
De los más antiguos templos de Niza, reestructurada ya en el siglo XVII y renovada otra vez hace poco.
6. Iglesia jesuita
Representa muy bien el arte que acompañó a la contrarreforma católica, cuya cabeza más visible y activa fue la Compañía de Jesús. La iglesia jesuita de San Jacobo Mayor es un hermosísimo ejemplo de la arquitectura barroca del siglo XVII en los Alpes-Marítimos. Existe una decena de interesantes templos barrocos en la ciudad.
7. Camino a Cannes
En el otro sentido, camino a Cannes, maravillan las arenas blancas de Antibes, que inmortalizara Picasso, y cuyas obras se pueden ver en el museo local. Su playa más admirable es Juan-les-Pins y le va a gustar mucho su puerto de yates, Vauban.
8. Capilla de la Misericordia
Obra de arte barroca de la vieja Niza, en el entretenido barrio de ferias y bohemios llamado Cours Saleya (ver No se lo pierda). Es notable su riqueza decorativa.
9. Plazas de Niza
Existen dos plazas en Niza que el viajero sin prisa no debería perderse. Una se encuentra cerca de Cours Saleya, en la Vieja Niza. Es la de San Agustín, con uno de los templos más viejos de la ciudad, la iglesia de San Martín y San Agustín, que tiene una estupenda representación de La Piedad (siglo XV). Otra es la plaza de San Francisco, del siglo XVI, donde funciona un mercado de pescadores y el antiguo edificio municipal (Hotel de Ville), ahora Bolsa de Trabajo.
Experiencia de viaje
Me dijo una amiga que si pasaba por Niza no dejara de ir por nada del mundo a Saint Paul de Vence, un pueblito vecino. Menos mal que le hice caso. Es una maravilla a escasos cinco kilómetros de la ciudad. Una pequeña villa fortificada medieval entre los cerros que miran al mar, que se conserva intacta hasta nuestros días. Caminar por sus estrechas callejuelas de piedra es una experiencia que nos retrotrae al pasado.
¿Cómo describirla? Es como la ciudadela del monte Saint Michel, sin la abadía, la ubicación ni su entorno marítimo. Como otras aldeas que se han quedado fijas en el tiempo: Rothenburgo ob der Tauber, Vézelay, Santillana del Mar, Yvoire... sobre el lago Léman, Asís. No se permite el acceso de autos. Junto al estacionamiento externo hay una muy buena tienda en que venden manteles encerados preciosos con motivos provenzales. A la entrada, uno de los pocos sitios planos del lugar, hay una cancha de maicillo en que los paisanos de Saint Paul se entretienen desde hace siglos jugando a las petancas (bochas), ajenos por completo a los turistas. Vale la pena detenerse a mirarlos, aunque sólo sea un pretexto para descansar antes de comenzar la subida. La mayoría de sus antiguas casas están convertidas en galerías de arte, tiendas, restaurantes y hoteles (hay siete: dos de cuatro estrellas, tres de tres, y dos de dos estrellas).
Como es un sitio como para volver a visitar, la segunda vez que fui sin avisar -ni reservar- alojé muy agradablemente en Les Remparts, uno de los de dos estrellas, una casona antigua refaccionada, donde también se come de maravillas (72, rue Grande). Vale la pena la experiencia. Cuando anochece, cuando se van los turistas, cuando llega la calma, el silencio de los siglos invade el pueblo. Los grillos cantan en el valle. A lo lejos titilan las luces de la ciudad; y en el cielo, miles de estrellas. Un aire fresquito llega del mar. Al amanecer, entre la niebla matutina y el verde de los cerros costeros se ven casas de piedra y algunos animales ajenos al mundanal ruido. Volvería, otra vez, mañana.
Conozca su historia
Por lo que se sabe, el origen de la ciudad de Niza pudo ser la vecina isla de Cerdeña, la cuna de Napoleón, cuyos remotos habitantes habrían creado una pequeña población en la costa, como lugar auxiliar, porque lo más seguro era habitar la isla. Otros sostienen que pudo ser fundada por los griegos de Delfos, Crisa y otras ciudades de la antigua comarca griega de Fócida, que siglos antes habían dado vida a Marsella, y que se mantenían en ese lugar vecino de la actual Niza.
Pero aparte de la francesa, las influencias más importantes no son las de los griegos, sino de los ligures, quienes hace 3 mil años dominaban la región, y más tarde compartieron el territorio con los celtas. Los ligures eran los creadores de la Liguria histórica, comarca de Italia que tiene a Génova como ciudad principal.
Niza se encuentra a sólo 32 km de la frontera con la actual Italia y durante gran parte de su vida conocida fue un territorio dominado por los romanos y luego por los Saboya, casa real italiana. Bajo el dominio de los Saboya, inspirados en la bella ciudad italiana de Turín, se efectuó en 1832 la principal intervención urbanística de Niza. Fue obra de arquitectos urbanistas piamonteses y turinenses, que crearon bulevares, grandes accesos y plazas.
Hasta el siglo XIX, sin embargo, siempre fue disputada, pues Francia necesitaba más costas en el Mediterráneo y la quería como parte de la Provenza. Italia alegaba mejores títulos históricos. En 1860, sin embargo, el Tratado de Turín se la cedió a Francia, y la decisión fue ratificada por un referéndum. Desde entonces no ha cambiado de manos, salvo durante la segunda guerra mundial. Desde 1942 a 1945, italianos y alemanes invadieron la Riviera Francesa.
Dónde se ubica
Más cerca de Roma que de París (aunque el viaje en tren rápido TGV a París dura cuatro horas), y a sólo 32 km de la frontera italiana, Niza es la capital de los Alpes-Marítimos.
Pertenece a la Región de Provenza-Alpes-Costa Azul, extremo sudeste de Francia, y está sobre la bahía de los Angeles, en el Mediterráneo. Turísticamente, sin embargo, se le reconoce en el mundo como capital de la Costa Azul, y se ignoran los nombres de Provenza y los Alpes.
Curiosamente, el nombre de -Costa Azul- fue creado en 1887 por un escritor y poeta casi desconocido fuera de la región, en un libro con más propósitos turísticos que poéticos llamado Cote d´Azur. Este bautista fue Stephen Liégeard, muerto en 1925. En las espaldas se Niza se elevan las primeras cimas de los contrafuertes alpinos, y a 50 km de la costa algunas ya alcanzan los 3.000 metros.
Síntesis de la ubicación turística de Niza dentro de Francia:
- Primer polo turístico después de París y su región, L´Ile de France.
- Quinta ciudad en población. Más de 4 millones de visitantes en 2002, para una poblacion de 346.000 habitantes.
- Segundo aeropuerto en número de pasajeros. Para alargarlo hubo que quitarle espacio al mar.
- Primer puerto de cruceros.
- Segunda ciudad de congresos, gracias a la Acropolis, varias veces designado mejor centro de eventos de Europa.
- Dieciocho museos y galerías (el mayor número después de París).
- Segundo parque hotelero, y la tercera parte de la capacidad hotelera de toda la Costa Azul, con 187 hoteles y más de 10 mil camas.
A qué museos ir
Llamativa y activa es la vida cultural, aunque se trate de una ciudad balneario. Está llena de ofertas en exposiciones y museos (la segunda en número después de París). Destacamos los más notables.
1. Museo de Bellas Artes
En un elegante edificio de 1878, colecciones desde el siglo XVII a primeras décadas del siglo XX, con obras de los pintores Degas, Monet, Fragonard, Sisley, Bonnard y esculturas de Rodin y Carpeaux. Importante muestra del siglo XIX, impresionistas y post impresionistas.
2. Museo Marc Chagall
Dedicado, en vida, al mensaje bíblico de este pintor bieloruso. Pinturas monumentales, vitrales, mosaicos, litografías, libros de arte y otras obras ingresadas al museo, luego de su muerte, en 1985. Se encuentra recogida la vida y la obra de un artista que tanto en su patria de origen como en Estados Unidos y en Francia, su segunda patria, nunca dejó de representar personajes relacionados con las tradiciones rusas y judías, envueltas en una atmósfera fantástica, de coloridos que parecen ignorar la realidad. Decoró el techo del teatro de la Opera de París. Este museo se inauguró en 1973, cuando Chagall ya era un anciano. Murió a los 97 años en el sur de Francia
3. Museo Matisse.
El bulevar de Cimiez une el Museo de Chagall con este de Matisse que, en una nueva ala del palacio genovés del siglo XVII, muestra su obra. El artista de Le Cateau vivió en Niza desde 1917, hasta su muerte, en 1954. El Museo Matisse contiene obras de todas las épocas, desde 1890 (Nature morte aux livres) hasta la vecindad de su muerte (Nu Bleu IV, la Vague, Fleurs et Fruits).
4. Museo de Arqueología de Niza-Cimiez
El edificio fue construido en un sitio vecino de la antiquísima ciudad de Cemenelum, origen de Cimiez. De esta villa del siglo III queda un yacimiento arqueológico muy interesante, de las termas, anfiteatro y otras construcciones. En el interior del Museo de Arqueología se exhiben restos de la antigua Cimiez, Niza y otros lugares. 160, rue des Arenes, Niza.
5. Monasterio Franciscano.
En el museo, instalado en la construcción conventual del siglo XVII, evoca la vida franciscana desde el siglo XIII hasta hoy. Se conservan frescos del XVII, otras obras de arte y documentos. La iglesia, construida entre los siglos XV y XVII, tiene tres cuadros de Louis Bréa y otras obras sacras de mucho interés. El recorrido incluye el museo, la iglesia y el monasterio.
Dónde comer rico
No hay otra ciudad francesa con mayor número de buenos restaurantes por metro cuadrado. Ellos han creado su fama a la cuisine nissarde. La región produce excelentes quesos, captura gran variedad de peces y es uno de los centros vineros de prestigio en Francia, especialmente por su Vin de Bellet, blanco y tinto, del cual sólo se producen 50 mil botellas al año. Hay, eso sí, buena comida tanto en los grandes restaurantes, como en los de las calles de la Niza Vieja, a precios baratos o razonables. En todos se respeta la tradición.
Restaurantes de Niza y cercanos.
1. Le Mélisande
Suele encabezar la lista de los más famosos de Niza por su comida francesa clásica. Se encuentra en el Hotel Palais Maeterlinck, en un acantilado, con gran vista al Mediterráneo. Exquisitos sus foie gras, langostas y pescados y postres. 30, bulevar Maeterlinck, Mont Boron, a la entrada de Niza en el camino a Villefranche-sur-Mer.
2. La Palme d´Or
Excelente, una joya del Hotel Martínez de la ciudad de Cannes, donde llegan artistas y periodistas de todo el mundo durante los días del Festival. Es uno de los dos hoteles famosos de la ciudad.
3. Luis XV
Máximo lujo ambiental en Montecarlo, con una de las mejores cartas del principado de Mónaco.
4. L´Escalinada
En Niza. Tiene fama por ser su buena carta a precio económico. Chez Palmyre, 5.
Datos de compras
Niza no es una ciudad para ir de compras en forma desaprensiva, pues se encuentra todo lo bueno, pero a un costo casi siempre imposibles. Mejor intentar con las Galerías Lafayette, que tiene precios iguales a los del resto de Francia, o echar una mirada en el Nice Etoile, un moderno shopping center. En la calle-plaza Massena hay variedad en ropa y perfumes.
Para cosas distintas pruebe en Diagram. Pintoresca colección de antiguedades, cerámicas y tejidos. 11, Cours Saleya, Ciudad Vieja.
Vida nocturna
Aquí siempre aparecen unidos el borde del mar con la noche. El casino de juegos Ruhl tiene casi de todo a toda hora, incluyendo discoteque, cena bailable y lo que se quiera para los que gustan pasarlo bien de esta manera. Otros optan por las ferias de artesanos y comida al aire libre en la importante peatonal Masséna.
La Niza Vieja tiene muchos lugares para terminar la noche, especialmente en el entorno de Cours Saleya. Una discoteca entretenida del centro es Le Saramanga, en el 45 de la Promenade des Anglais.
Datos prácticos
1. Hotel+tren
Puede resultar muy conveniente escoger un hotel próximo a la estación de ferrocarriles. De ese modo se ahorran taxis, euros y tiempo para tomar transportes destinados a conocer balnearios, playas y otros sitios de la Costa Azul. Los viajeros encuentran habitaciones dobles a precios muy convenientes, dependiendo de sus servicios y comodidades. La estación se encuentra a 12 cuadras de la costa de Niza y a su alrededor se encuentran los hoteles más baratos de Niza.
2. Tour estilo París
Con buses de cielo descubierto, en agosto de 2002 se inició el segundo recorrido francés de este tipo, que antes sólo existía en París. Son ocho recorridos diarios, en cinco lenguas, durante 90 minutos, visitando los lugares más característicos de la ciudad. Los pasajeros van ´en terraza´. Se llama Nice, le Gran Tour.
Playas
En Antibes, Juan-les-Pins. 7.500 metros de buenas playas para el rango centroeuropeo, aunque la mayoría son de arenas más duras que las normales del Caribe o Polinesia, o de piedras. Muy buena para tomar sol, pero si quiere playas excelentes cambie de paralelo o busque las privadas, en hoteles. Hay muchas públicas, grandes, activas, pero la mayor parte sin arenas como las que busca un genuino turista de playas.
Vaya a la vecina Antibes: se encontrará con las codiciadas ricas arenas. Plage de Pontail y Plage de la Salis son las primeras en aparecer.
Le recomendamos
Trate de coincidir con el Carnaval de Niza. Es más suntuoso que el de Venecia y el más elegante de Europa. Batalla de la Flores, Desfile de Luces, teatro callejero, bailes populares. Cada año, durante el tibio invierno de la Costa Azul, en febrero, este carnaval aborda temas diferentes. El de 2003 fue el de los problemas de la la prensa, radio, TV y periodismo electrónico, llamado COMedi@.
Para febrero del 2004 se escogió otro tópico de hoy: la clonación. Dos semanas presididas por un rey anual del carnaval, Su Majestad El Clon, con muchos desfiles carnavalescos y otras fiestas alegres que suelen abrir la puerta a episodios entretenidos en la vida de los participantes.
El Nice Carnaval es una fiesta popular que viene caminando desde fines del siglo XIX. La Batalla de las Flores, un desfile de veinte carrozas cubiertas de flores frescas -las mimosas mandan en febrero-, logra altos niveles de sofisticación, belleza y risueña autocrítica social. Todas deben aludir al tema del año. En 2003 hubo carros relacionados con los celulares, el people metter, la telebasura, los agregados de prensa, el cibersexo y los reality show. Se dan premios a estas carrozas, a los mejores cabezudos que recorren las calles y los personajes originales que los artesanos carnavaleros crean en cada oportunidad. Hay teatro callejero, 600 cabezudos, luces en las avenidas y en el Cerro del Chateau.
El año 2004, el festival se celebra entre el 13 y el 25 de febrero, período de vacaciones en Latinoamérica.
Si arrienda un auto, no deje de hacer la ruta costera por la N 98 hacia el sur -St Tropez-. En cualquier época es un camino bonito, lleno de caletas y casas veraniegas modernas y del pasado como en las cercanías de Amalfi o Rapallo o al norte de Barcelona. En verano, obviamente, hay más congestión.