Marrakech: Explosión de los sentidos


 

¿Por qué ir a Marrakech?

Marrakech ha fascinado por años a los viajeros, que acuden aquí atraídos, como por un imán, por la mezcla dinámica entre arquitectura islámica medieval, folklore y exóticas postales.

A pesar de su popularidad, la ciudad mantiene su mística individual y eterno encanto. Una vez punto de encuentro y descanso de las caravanas de camellos, ha sufrido algunos cambios, pero otras cosas han permanecido. Marakech, considerada capital del sur de Marruecos, es una experiencia sensorial que mezcla palacios y monumentos de finura incomparable junto con encantadores de serpientes y tambores Gnaouan con una entretenida vida nocturna, famosos chefs con sus restaurantes y relajantes spas.

¿Qué cosas tienes que ver en Marrakech?

Ben Youssef Medersa: ex escuela Coránica construida en el siglo XIV y reconstruida casi por completo en el siglo XVI, que se encuentra junto a la mezquita del mismo nombre. Es uno de los monumentos islámicos más importantes de Marrakech y era la escuela más grande del norte de África. Presta atención a los delicados y complejos detalles de los gibs estuco), de los cedros tallados y de los zellij (mosaicos) del patio central. El patio principal, donde hay una piscina rectangular y está enmarcado por dos arcadas con columnas, da a un salón de oración muy bien conservado, decorado detalladamente con motivos de palmeras e inscripciones arábigas. A 30 metros a la derecha desde el Museo de Marrakech, cercano a Rue Souk el Khemis.

Djemâa el Fna: esta plaza en forma de L es el centro de la medina y corazón de Marrakech. Está rodeada de basares, mezquitas y cafés con terrazas desde donde puedes ver toda la acción de la plaza: acróbatas gnaoua ue dan salvajes volteretas, encantadores de serpientes que hacen bailar cobras, artistas que tatúan con henna, adivinas que revelan el futuro, boticarios que ofrecen pociones y músicos que hacen sonar sus platillos.

Durante todo el día (y noche) puedes comprar jugo de naranjas o uvas frescas a los vendedores que se ubican en carros alrededor de la plaza, o puedes comprar snacks como frutas secas. En la noche la plaza se llena de locales con parrillas que venden comida.

Zoco: no te puedes ir de Marrakech sin haber explorado el zoco, el mercado de la ciudad. Un laberinto sin fin de tiendas, entre Jemaa el Fna y la mezquita Ben Youssef, que venden una amplia variedad de artesanías de gran calidad y souvenirs. Está dividido en áreas y puedes encontrar textiles, lanas, alfombras, cosméticos y pociones herbales, joyas, calzado, sandalias y carteras de cuero, especias, perfumes, etc. La entrada principal está a la izquierda de la mezquita Qessabin.

Jardín de la Menara: la laguna y el pabellón de Menara están inmersos en un inmenso campo de olivares. Este es el más popular entre los jardines de Marrakech, tanto para los locales que van a hacer picnics como para los turistas. El elegante pabellón (minzah) de azulejos verdes, fue construido a principios del siglo XIX, y en invierno el telón de fondo son las nevadas montañas Gran Atlas. Durante el verano, el jardín es un lugar agradable para escapar del calor, el ajetreo y bullicio de la ciudad. Ave. de la Menara, Nouvelle Ville.

Mezquita Kutubia: fue construida en el siglo XII y su nombre proviene de la palabra árabe koutoub, que significa libro, ya que ahí se ubicaba el zoco de libreros. El alminar mide 68 metros y es el edificio más alto de la ciudad. Está coronado por 3 bolas de cobre, que se dice originalmente eran de oro y fueron ofrecidas por la madre de un sultán como penitencia por no haber cumplido el ayuno del Ramadán.

La mezquita tiene una plaza, senderos y jardines. La torre es especialmente asombrosa cuando cae la noche y los focos la iluminan. Nota: los no musulmanes no pueden entrar a la mezquita. En la esquina de Rue el-Koutoubia y Ave Mohammed V.

Jardín Majorelle: fue creado en los años 20 por el pintor francés Louis Majorelle y ahora pertenece a la fundación Pierre Bergé- Yves Saint-Laurent. En este exótico jardín subtropical podrás ver bambú, cactus, buganvilias, pequeños riachuelos y un pabellón azul eléctrico. También hay un pequeño museo de arte islámico donde se expone joyería y textiles bereberes y tuaregs, alfombras, cortinas y cerámicas azul cobalto. Ave. Yacoub el Mansour (la entrada principal está en una calle al lado).

Museo de Marrakech: queda en un palacio del siglo XIX y el edificio es una atracción en sí misma. El atrio central es impresionante, cubierto de baldosas y con una enorme lámpara. Es el lugar perfecto para relajarse y disfrutar la arquitectura marroquí. Hay exhibiciones temporales de arte contemporáneo (algunas obras se venden) y colecciones permanentes de arte tradicional y artesanía. El museo tiene una buena librería y un café. Place Ben Youssef.

¿Dónde comer?

Restaurantes

Djemâa el Fna: al atardecer, cientos de hombres y niños se ubican en esta plaza, instalan sus locales y encienden sus parrillas y calderos humeantes para servir sopas de porotos, berenjenas asadas, guiso de callos, sándwiches de huevo duro y brochetas de carne. Cada local tiene un número. Puedes empezar en el no. 6, para probar caracol. Después avanza al no. 32 a comer salchichas con conservas de tomates. En el no. 10 puedes comer cordero aliñado con comino y beber el dulce té de menta. Plaza Djemâa el Fna.

Al Fassia: encontrarás una gran variedad de platos marroquís y 13 opciones de tajines (guiso cocinado en un plato del mismo nombre). Acá el tamaño de los platos es normal, no como en otras partes donde es imposible terminarlos. Los postres son exquisitos. 55 boulevard Mohammed Zerktouni, Guéliz.

Narwama: se especializa en comida tailandesa, marroquí y mediterránea; con una variedad de casi 100 platos. En este riad del siglo XIX hay un DJ, un enorme patio y dos salones, donde las mesas rodean una fuente con agua y velas (Narwama significa fuego y agua). 30 rue Koutoubia.

Le Tobsil: el menú es fijo cada día y tiene unos cinco platos. Puedes probar exquisitos meze (entradas), bastilla (pie de pichón), tajines y cuscús. Para finalizar, té de menta, fruta fresca y pasteles marroquíes. 22 Derb Moulay Abdellah ben Hessaien, Mouassine.

La Table du Marché: el chef Christophe Leroy recrea su menú de St. Tropez con el estilo de Marrakech. Los precios son bastante normales. 4 Rue de Temple, Hivernage.

Cantanzaro: este restaurante italiano es uno de los más populares de la ciudad. El menú tiene una buena selección de platos italianos básicos y pizzas a precios razonables. La pizza Royal es la más pedida. 42 Rue Tariq Ibn Ziad.

Cafés y pastelerías

Adamo: esta pastelería francesa es una de las mejores de la ciudad. Las galletas recién horneadas están en frascos de vidrio sobre el mostrador lleno de croissants, tartaletas y pasteles. Puedes acompañarlas con una gran variedad de cafés, tés y jugos. También hay helados. 44 bis rue Tarik Ibn Ziad.

Café du Livre: esta librería-restaurante no es fácil de encontrar pero una vez ahí no querrás irte. El comedor y el área para leer están separados. Hay una variedad de ensaladas, sopas, sándwiches y pasteles. En la tarde puedes comer tapas, con humus y paté. 44 rue Tarik Ibn Ziad.

¿Cuáles son los panoramas nocturnos de Marrakech?

En Marrakech hay alrededor de 200 clubes nocturnos y discos (eso sí, muchas de las mujeres en esos sitios cobran por la compañía y algo más…). El lugar clásico para visitar de noche es Jemaa El Fna, la plaza más concurrida y bulliciosa de todo África. Ella es una suerte de centro de artes espontáneas, en la que los shows son impromptu.

¿Dónde comprar?

En la parte norte de Jemaa-el-Fna están los laberínticos callejones del zoco, el caótico y abarrotado mercado central de Marrakech. En él se puede encontrar de todo, desde joyas, telas o alfombras hasta hierbas, pociones del amor y camellos.

El área que ocupa el zoco puede parecer un laberinto en un primer momento, pero en realidad es sorprendentemente compacta. Cada una de las diferentes zonas en las que se divide se especializa en cierto tipo de actividad y muchos de los negocios siguen siendo talleres en los que los herreros, carpinteros, tintoreros y sastres ofrecen sus productos.

La mejor manera de llegar a cada zona es desde la rue Souk Smarine. Esta concurrida vía pública, cubierta para proporcionar protección del sol, tiene una extensión equivalente a la mitad del zoco antes de desviarse hasta Souk el Attarin y Souk el Kebir. En Souk el Attarin se venden especias, artículos de metal y telas teñidas. La zona de Souk el Kebir, por el contrario, ofrece artículos de cuero, alfombras, casetes, objetos occidentales con precios reducidos y vestidos tradicionales de Marruecos.

¿Qué datos necesitas saber de Marrakech?

¿Cuándo ir?

Marruecos ha sido llamado ‘un país frío con un sol cálido’. Marrakech puede volverse bastante frío cuando no es verano y en las noches, debido a la brisa helada que viene desde las montañas Gran Atlas. Aunque el sol brilla casi todo el año, el mejor tiempo para una visita y ver la posibilidad de vuelos a Marrakech es la primavera, entre marzo y mediados de junio, cuando el cielo está casi siempre azul, la temperatura es confortable y las montañas y valles del rededor tienen flores. La semana de Pascua se llena de turistas.

¿Dónde llegan los vuelos a Marrakech?

Los vuelos a Marrakech llegan al Aeropuerto de Menara, ubicado a 6 kilómetros del centro de la ciudad. La compañía de transporte público ALSA opera el bus no. 19 entre el aeropuerto y la ciudad, parando en Hivernage, Jemaa El Fna, Bab Doukkala, Guéliz y la estación ONCF. Un taxi hasta la Medina o la Ville Nouvelle (Ciudad Nueva) demora unos 15 minutos y cobran más si llevas mucho equipaje. Los petits taxis aumentan su tarifa en un 50% después de las 21 horas. Intenta negociar la tarifa antes de poner tu equipaje en el taxi y asegúrate que hayan entendido bien el nombre de tu hotel y no intenten llevarte a otro para ganar comisión.

¿Cómo moverse en Marrakech?

Ya que la mayoría de las atracciones de Marrakech están en el área peatonal de la Medina, prepárate para caminar. Pero para llegar a esta área o moverse por el resto de la ciudad existen varias opciones. Trasladarse en Marrakech es bastante sencillo, las dos áreas (la medina y la ville nouvelle) están unidas por la avenida Mohamed V. Seguramente el único bus que necesitarás es el número 1, que va desde la Mezquita Kutubia a Guéliz; es recomendable pagar el precio exacto. Los petits taxis son la forma más conveniente y más barata para moverse en la ciudad. Son pequeños y beiges, puedes encontrarlos casi en cualquier parte. Pueden llevar 3 o 4 pasajeros. Recuerda exigir que hagan funcionar el taxímetro. Después de las 8pm hay un recargo de 50% en la tarifa.

Los grand taxis son antiguos Mercedes que pueden llevar hasta 6 pasajeros. Sirven para moverse dentro de Marrakech o viajar a otras ciudades. Incluso puedes arrendarlo con chofer por el día. Puedes encontrarlos en estación de buses Bab Doukkla y cerca del correo de Guéliz.

Otra forma de transporte son los caleches, carruajes verdes tirados por caballos en los que pueden viajar hasta 4 o 5 personas. Son una buena forma de ver la ciudad y a las horas de mayor tráfico es más fácil tomar un caleche que un taxi. Puedes encontrarlos entre Jemaa el Fna y la Mezquita Koutoubia y en Guéliz, al sur de Place de la Liberté. Las rutas tienen precios fijados.

¿Qué necesitas llevar?

- Ropa fresca en verano, más abrigada en invierno. Las mujeres deben usar ropa sencilla.

- Cinturón para esconder el dinero.

¿Qué cosas debes tener presente de Marrakech?

- Bebe siempre agua embotellada.

- Cuidado con los guías falsos. Es mejor conseguir un guía a través de tu hotel.

- En el mes de Ramadán (en 2009, fines de agosto y principios de septiembre) cambian los horarios del comercio y restaurantes, algunos cierran y muchos dejan de vender alcohol.

¿Qué documentos necesitas?

Pasaporte al día.

Moneda

Dirham marroquí.

Idioma

Árabe. También es usual el francés.

Fiestas

Año Nuevo: 1 enero

Manifiesto de Independencia: 11 enero

Día del trabajo: 1 mayo

Fiesta del trono: 30 julio

Recuperación de Ouad Eddahab: 14 de agosto

Día de la Revolución del Rey y del Pueblo: 20 de agosto

Aniversario del Rey Mohamed: 21 de agosto

Aniversario de la Marcha Verde: 6 noviembre

Independencia de Marruecos: 18 noviembre

Las fiestas islámicas se basan en el calendario lunar, es decir van marcadas por las diferentes

fases de la luna y pueden tener variaciones regionales según la visibilidad de la luna. Sus fiestas más importantes son:

Muharram (año nuevo musulmán).

Aïd al-Mawlid (cumpleaños del profeta Mohammad).

Eid al-Fitr (fin de Ramadán).

Aïd al-Adha (sacrificio del profeta Abraham).

Diferencia horaria

GMT +1 hora

 
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