¿Por qué ir a La Habana?
La
capital de Cuba es una ciudad encantadora. Quien la conoce regresa conquistado por un pueblo alegre que es puro sentimiento y embrujado por los ritmos isleños. La Habana posee una belleza poco convencional. Es un gozoso viaje al pasado, ya que en sus calles abundan los autos antiguos que se pasean sobre un telón de fondo de arquitectura colonial (el casco histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO) y las noches están marcadas con la estampa del tabaco y el ron. Antes de la tecnología, antes del estrés de la vida moderna, se vivía así, como en esta ciudad caribeña de playas paradisíacas y energía romántica.
¿Qué hay que ver en La Habana?
El Capitolio: construido a fines de la década de 1920, es más alto y con terminaciones más detalladas que el que se encuentra en la capital de
Estados Unidos. Dirección: Ubicado entre las calles Prado, Dragones, Industria y San José, es el origen kilométrico de las carreteras del país.
La Habana Vieja: este barrio es el centro histórico. Hermosos edificios barrocos, art nouveau y art decó, entre castillos y fortalezas coloniales. Es un imperdible recorrer este barrio peatonal, hermoso y lleno de historia. Municipio de La Habana Vieja. Calles de referencia: Paseo de Martí, Monserrate, Avenida del Puerto, Brasil.
Castillo de los Tres Reyes del Morro: construido en 1589, es un fuerte situado estratégicamente en el puerto de La Habana para proteger y defender a la ciudad de los ataques de corsarios y piratas. Carretera de La Cabaña.
Fortaleza de San Carlos de la Cabaña: es la fortaleza más grande construida por España en América. Data de fines del siglo XVIII a partir de la invasión inglesa. Entrada de la bahía de La Habana.
Cementerio de Colón: vale la pena visitar el cementerio más grande e importante de Cuba por el gran número de obras escultóricas y arquitectónicas. En este lugar descansan próceres, intelectuales, aristócratas y cubanos humildes, es un recorrido por la convulsionada historia cubana ya que mirando las lápidas se encuentran españoles, independentistas y revolucionarios. Calzada de Zapata y Calle 12, en el barrio El Vedado.
Museo de Bellas Artes: en la capital cubana hay una gran oferta cultural. Hay muchos museos dedicados a diferentes movimientos artísticos y personajes, pero para tener una visión global del arte la recomendación es visitar éste. Trocadero esquina Sulueta y Monserrate.
Museo Nacional de la Música: la música es una parte importante de la cultura cubana. Este museo ayuda a entender la historia y las tradiciones musicales de un pueblo alegre y lleno de vida. Se exhiben instrumentos de comienzos del siglo XX. Hay una tienda donde se vende música cubana. Capdevila No 1, Habana Vieja.
¿Qué tienes que conocer con más tiempo?
Cienfuegos: dechado de maravillas le han dicho a esta ciudad de más de 100 mil habitantes, a 232 kilómetros de La Habana. Es considerada la joya arquitectónica de Cuba, por el perfecto diseño de sus calles y la belleza de las edificaciones del centro.
La ciudad surgió por la impronta de 45 colonos franceses, huidos de Haití, mientras que los millonarios del azúcar levantaron esplendorosas mansiones a punta de esclavos, dulzuras y sudores.
Cienfuegos es la mejor joya arquitectónica del siglo XIX en Cuba. Tiene el puerto más importante de embarque de azúcar y frente al mar amplias casas de madera inspiradas en el baloon frame norteamericano, una minúscula Nueva Orleáns, escenario de cuentos de hadas cuando llega la luz del atardecer.
Muy cerca de allí se encuentra uno de los símbolos de la ciudad: el Palacio de Valle. Mezcla todo: influencias mudéjares, góticas, venecianas, con un interior que sin esfuerzo nos traslada a la Alhambra de Granada.
Trinidad: a casi 300 kilómetros de La Habana, es, sin exageración, una ciudad-museo, con uno de los conjuntos de construcciones coloniales más valiosos. Patrimonio de la Humanidad, en lista de UNESCO, que por el colorido de sus fachadas, ventanas y puertas alegraron al sabio Humboldt cuando pasó aquí hace largos años.
En el siglo XIX, el puerto de Cienfuegos, más grande y con mejores comunicaciones, le arrebató a Trinidad el mercado de esclavos y se produjo el ocaso azucarero. Esa súbita muerte comercial ha hecho inevitable conservar su conjunto colonial intacto.
Lo primero que conquista de Trinidad son los tonos pastel y los grandes ventanales asomados a las aceras. Pegados a los muros hay bancos de piedra, llamados poyos, donde los trinitarios conversan y ven pasar el viento en la hora del fresco. Los cantos de piedra que forman el empedrado era parte del lastre que traían los galeones españoles, los que volvían llenos del oro de minas vecinas, ahora agotadas.
En Trinidad echaron raíces las religiones afrocubanas, por la concentración de esclavos. La síntesis entre cristianismo y animismo está muy viva en la Casa de la Santería, conocida como el templo de Yemayá, la Señora de las Aguas. Durante el culto se sacrifican animales para alimentar a los espíritus.
Entre diciembre y abril renace algo de la cosecha del azúcar. Es el momento de recorrer los campos, donde también encontraremos Viñales, único Monumento Nacional Natural en América, con sus montañas redondeadas del jurásico que nos recuerdan una tela tailandesa del mar de Andamán o los paisajes vietnamitas de Halong. Cerca de ahí está Cuesta Abajo, con las tierras que producen los mejores tabacos del mundo, cultivados aún con yuntas de bueyes. Y las cuevas de Pinar del Río, con 40 kilómetros de túneles, estalactitas y auténticas catedrales bajo tierra.
Santiago de Cuba : Compay Segundo y su Buena Vista Social Club, el mismo que en los 90 ganara fama universal con el filme de Wim Wenders, fue el hombre más famoso de Santiago de Cuba, la primera capital del país, situada al otro extremo de la isla. Quizá es la distancia de La Habana (869 kilómetros) la que desanima a los turistas, ignorantes de que ninguna otra ciudad de la isla podría animarlos más.
Santiago es clave en la historia de la rumba, el merengue, la salsa, el mambo y el cha-cha-cha. La más caribeña. Por eso, su gente adoraba a Compay Segundo, que sembró su música por todos los continentes cuando ya era anciano.
Cada julio sus habitantes celebran la gran fiesta del azúcar, el carnaval santiaguero.
La alegría se nota también en las casas, casi todas de color pastel, hechas de madera para burlarse de los terremotos.
¿Dónde puedes ir de paseo y excursión?
Todas las excursiones en Cuba deben ser compradas en la isla.
Cabaret Tropicana: disfrutarás del espectacular show del mejor cabaret a cielo abierto y que ha sido epicentro de la noche desde 1939. Aquí podrás apreciar lo mejor del baile y la música cubana en una verdadera fiesta tropical. Dura 4 horas e incluye traslados desde / hacia el hotel, una copa de bienvenida, un ron y aperitivo. Vestimenta formal.
Cabaret Parisién: ubicado en el hermoso Hotel Nacional, este cabaret ofrece un espectáculo de primer nivel, con revistas musicales llenas de colorido y ritmo. Después del show, podrás hacerte parte de este animado mundo participando en la escuela de bailes cubanos, con la asesoría del cuerpo de baile del Parisién. Dura 4 horas e incluye traslados desde / hacia el hotel entrada y un trago. Vestimenta formal.
Playas
Se escucha decir que Cuba tiene más de 300 playas. Podría ser cierto. No sólo eso, pues figuran entre las más extensas, apalmeradas y blancas de las Antillas. En la costa de La Habana existen bastantes playas en dirección al este y algunas menos interesantes al oeste. Casi todas, sin embargo, difícilmente llegarán a ser apropiadas para el turismo. Hay otras muy superiores en lugares un poco más distantes, menos aglomeradas por los habitantes de la gran ciudad. Pero si al viajero no le sobra tiempo para viajar lejos, las playas habaneras del Este pueden ser una excelente solución, especialmente para quienes han optado como destino principal por La Habana y no las playas.
Las playas de Santa María del Mar o Del Este son las más famosas. Se trata de un litoral de arenas blancas, tropicales, que se extiende desde Bacuranao, a unos 15 kilómetros de La Habana, hasta El Trópico o Arroyo Bermejo. Unos 14 kilómetros de playas. Ahí se hallan las arenas de El Mégano, Santa María del Mar, Mar Azul, Boca Ciega, Guanabo, Tarará, Jibacoa.
Hacia el otro lado, el oeste, es destacable sólo la playa El Salado, a 25 kilómetros por la Carretera Panamericana. Es muy bonita, tiene una atmósfera apropiada para deportes náuticos, con barrera de coral que gusta a los buceadores, y es buena para el descanso.
Si hay tiempo, es una excelente opción ir hasta la lejana provincia de Holguín. Le dicen la mulatona, porque su gente es más oscura que la de La Habana. Ha sido descubierta no hace mucho por canadienses y europeos. Tiene 41 playas, algunas magníficas, como las de Pesquero y Esmeralda; y ninguna tan llamativa como Guardalavaca, muy blanca, casi virgen.
Comer
Los platos de la isla varían bastante entre una provincia y la otra. Pero algunos son universales, como los moros con cristianos, consistente en porotos negros con arroz. Otro es el ajiaco, el conocido caldo espeso con carnes y verduras.
La cocina cubana es mestiza de gastronomía española, africana y china. De la isla utilizan el maíz, la yuca, el quimbombó, la batata y frutas tropicales. De los africanos, algún tubérculo. De los europeos, lo mismo que el resto de América: arroz, naranjas, limones, carne de vacuno y cerdo. Es tradicional cocinar el cerdo a la púa, asado al horno entero, destripado y afeitado. También se consume mucho pescado, especialmente el pargo, los camarones, langostas y mariscos.
Entre las bebidas sobresale la champola, preparada con el fruto de la guanábana, más un poco de azúcar de caña y leche. Es común terminar la cena con un postre dulce de maíz molido, canela y azúcar, llamado generalmente guenguel.
Entre las bebidas alcohólicas destacan el ron y la cerveza, aunque en los bares manda el daiquiri, hecho de ron blanco y seco, jugo de limón, hielo picado y azúcar.
¿Dónde está la tradicional cocina cubana?
La Mina: situado en una esquina de la Plaza de Armas, ofrece un menú típico como los deliciosos tamales o frijoles negros con arroz blanco y cerdo asado. Un lugar para descubrir el verdadero Mojito o Daiquiri y el delicioso café cubano. Obispo 111 Esq. a Oficios, Plaza de Armas.
La Bodeguita: también conocido como La Bodeguita del Medio, es un prestigioso restaurante local que durante muchos años fue un lugar de encuentro de intelectuales y artistas. Era el restaurante favorito del escritor Ernest Hemingway. Empedrado 206, Habana Vieja.
El Aljibe: comida auténticamente cubana. Las preparaciones son sabrosas y contundentes. La especialidad es el arroz blanco con frijoles negros, papas, plátanos fritos y ensalada. Otro plato recomendado es el pollo asado. Séptima Avenida entre el 24 y el 26, Miramar.
Los Doce Apóstoles: un excelente restaurante de platos criollos, considerado uno de los mejores restaurantes de la capital cubana. Parque Histórico Militar Morro-Cabaña.
¿Dónde puedes probar la comida caribeña?
Asociación Canaria de Cuba: el restaurante está en el segundo piso de este Club Social, y es menos elegante que el lobby. Pero la elegancia del ambiente pasa a segundo plano cuando tienes al frente una deliciosa langosta. Avenida de las Misiones 258, Centro Habana.
Las Orishas: ambientado al estilo de la Santería, es un lugar colorido y alegre. El menú es extremadamente variado ya que sirven desde simples pizzas hasta la sofisticada langosta. Los fines de semana hay música en vivo. Esquina de Martí y Lamas, Guanabacoa.
¿Dónde puedes comer pescados y mariscos?
Don Cangrejo: las mejores preparaciones cubanas de pescados y mariscos, con ingredientes realmente frescos, en un local que tiene una privilegiada vista al mar. Calle primera entre el 16 y 18, Miramar.
El Santo Angel: situado en una maravillosa casa colonial, este local se especializa en productos del mar. Aquí el plato recomendado es sin duda la langosta mariposa. Plaza Vieja, en la esquina de Brasil y San Ignacio.
El Templete: a cargo de un chef vasco, virtuoso en la selección y preparación de los mariscos, este lugar suele estar siempre muy concurrido. Av. Carlos Manuel de Céspedes 12, frente a la Bahía Habanera.
¿Qué son los paladares?
Se trata de restaurantes pequeños y familiares que sirven comida criolla –ropa vieja, vaca frita, pollo asado, lechón…– a precios convenientes. Hay que tener presente que los paladares abren y cierran sus puertas de manera temporal o definitiva sin previo aviso.
La Guarida: es uno de los paladares más famosos de La Habana; ocupa un hermoso y antiguo edificio. Aquí se filmó la película de 1994 ‘Fresa y Chocolate’. Plato recomendado: el gazpacho. Calle Concordia 418, Centro Habana.
Doña Blanquita: cocina cubana clásica de confianza (cerdo, arroz y frijoles). El servicio es agradable y el precio, correcto. Tiene vistas al Paseo de Martí. Paseo de Martí 158, entre Colon y Refugio, Centro Habana
Hurón Azul: cuenta con comedores sin ventajas, pero decorados con gusto. Dentro de sus platos principales están el mero en salsa roja y verde, y La Guajira, especialidad de la casa. Está en el centro de Vedado; Humboldt 153 con calle P.
El Gringo Viejo: en Vedado, contundentes y sabrosos platos de pescado. Calle 21 Nº 454, entre las Calles E & F
Calle 10: oculto en un jardín trasero, se especializa en platos a la parrilla, como brocheta de cordero con orégano, y pargo relleno con mariscos y flameado con ron tiene un sabor delicioso. Calle 10 Nº 314, entre las avenidas 3 y 5
Los Cactus de 33: como muchos otros paladares, pertenece a una ex figura militar. Ha sido reporteado por revistas de todo el mundo. El servicio impecable, el elegante entorno y la comida bien preparada lo convierten no sólo en uno de los mejores de la isla, sino también en uno de los más caros. Avenida 33, N° 3405, entre las calle 34 y 36, Playa.
La Cocina de Lilliam: es uno de los paladares más populares en la zona de Miramar. Cuenta con hermosos jardines y antigüedades. Sugerencias (que el año 2002 probó aquí el ex mandatario estadounidense Jimmy Carter): los garbanzos y la ropa vieja –plato tradicional cubano preparado con carne de cordero cocinada hasta que se deshilache; tradicionalmente se prepara con carne de vaca, pero su venta ésta sólo permitida en los restaurantes estatales. Calle 48 N° 1311, entre 13 y 15. Playa.
¿Dónde comprar?
Lo que más buscan los turistas es
ron y tabaco, considerados los mejores del mundo. Para irse a la segura están los tabacos Montecristo A, Partagás Lusitanias, Cohiba Espléndidos y Montecristo No 4 (de todos estos, el último es el más barato.) Lo mejor es comprarlos en tiendas oficiales, como en la calle Oficios (Casa del Tabaco), y en la calle Industria (Real Fábrica de Tabacos Partagás.)
Con respecto al ron, Havana Club es el más popular y además tiene un pequeño museo donde ver parte del proceso histórico de la fabricación del ron. Avenida del Puerto esquina Sol. Otras buenas apuestas son Mulata, Caney y Santiago.
La
música cubana es una buena opción, que se consigue en cualquier tienda de recuerdos y en los hoteles. Están la música de La Nueva Trova, nacida en 1971, como movimiento musical (Silvio, Milanés y Noel Incola), y también los clásicos del feeling o filin, la música que más ha hecho suspirar y enamorar a los cubanos, con o sin revolución, y de la cual se alimentó la Nueva Trova.
Si se buscan guayaberas, la tradicional camisa de antaño –pues ahora es raro ver a un cubano joven usando una–, hay que estar atento a las marcas Criolla y Compay Segundo.
¿Dónde salir en de noche?
La música cubana de exportación, al estilo Buena Vista Social Club, en que no faltan el chachachá y el son, es lo que el turista puede escuchar en La Habana sin hacer esfuerzo alguno. Pero los cubanos se divierten de otra manera y con música menos conocida en el extranjero.
Para ver y escuchar a los cubanos de verdad hay que ir a ciertas plazas públicas, cerca del centro, como las de La Virgen del Camino, la del Cotorro, la de San Miguel del Padrón, La Vereda de la Lisa, la Plaza Roja de la Víbora y la Menocal de Arroyo Naranjo, una de las más animadas. En estas plazas hay matinés que normalmente duran de 4 a 8 de la tarde, el horario preferido por los jóvenes; y horarios nocturnos, a partir de las 10 y que no pasan de las 2 o 3 de la mañana.
Hotel Nacional: en este histórico edifico, que en diciembre de 2010 cumplió 80 años, suelen presentarse buenos soneros de la vieja guardia, incluso algunos nombres del Buena Vista Social Club. Calle 21 y O, Vedado, Plaza.
Casa de la Música de Miramar: distintos géneros, de la salsa al reggaeton, en turnos de tarde y nocturno. Avenida 35 esuina calle 20, Miramar.
Tropicana: mítico cabaret de La Habana que nació en 1939, y alguna vez convocó a ricos, famosos y mafiosos, y que hoy se llena de turistas canadienses, rusos, italianos y del resto del mundo. El show, impecable, no es precisamente folclórico, pero sí representativo del enorme talento y profesionalismo de su medio centenar de artistas. Es un cabaret al aire libre, con capacidad para 500 espectadores. La entrada da derecho al espectáculo de dos horas y a una botella de ron cada cuatro espectadores (que si no se termina se puede llevar al hotel), bebidas para el Cuba Libre, copa de champaña y picoteos. Línea del Ferrocarril y calle 72, Marianao.
La Bodeguita del Medio: un clásico por donde se lo mire, y alimentado por la ‘Hemingway-manía’, es el lugar perfecto para saborear un mojito como Dios manda (ron con jugo de limón y menta). Calle Empedrado 206, Vieja Habana.
Habana Café: es un regreso a los años ´50, decorado con autos de la época y fotos de famosos. Aquí es posible escuchar y bailar salsa (grabada o en vivo). Abre desde las doce del mediodía hasta bien pasada la medianoche. En Meliá Cohiba Hotel.
Café Cantante Mi Habana: cuna de muchos grupos salseros de Cuba; abre sus puertas desde la medianoche hasta las 4 de la mañana. Avenida Paseo y 39, en Vedado.
¿Qué datos te serán útiles?
¿Cuándo ir?
Cualquier momento del año es bueno para visitar La Habana, porque en Cuba no hay grandes diferencias de temperatura entre las estaciones. La estación cálida y lluviosa se extiende de mayo a octubre; pero es el invierno (de diciembre a abril) la temporada alta para el turismo. Siempre es buen momento para tomar cualquiera de los vuelos a La Habana.
¿Dónde llegan los vuelos a La Habana?
El Aeropuerto Internacional José Martí es el punto de entrada para los visitantes extranjeros y por donde llegan todos los
vuelos a La Habana. Está ubicado a unos 18 kilómetros de la capital. Para trasladarse desde el aeropuerto hasta el hotel hay servicios de autobuses, minibuses y taxis que demoran media hora en llegar a la ciudad. Además hay arriendo de autos.
¿Cómo moverse en La Habana?
Es fácil desplazarse y ubicarse en La Habana. El precio del trasporte público es muy bajo, ya que está fuertemente subsidiado. Pero en teoría los turistas sólo deben tomar taxis que se pagan en dólares, entre los que se encuentran los cocotaxis, que son pequeños y amarillos. También hay bicitaxis y colectivos, pero no están autorizados para recoger turistas. Y siempre existe la (sana) alternativa de caminar.
¿Qué cosas debes tener presente?
- La moneda para los turistas es el peso cubano convertible (CUC). No lo confundas con el peso cubano (CUP), que es una moneda devaluada y sin poder adquisitivo.
- Hay que viajar con euros y no con dólares. Estos últimos son muy penalizados en el cambio y tienen muy poca aceptación.
- El servicio para el cambio de dinero está disponible en aeropuertos, hoteles, bancos y casas de cambio (CADECA).
- Tanto en los principales hoteles, como bancos y centros comerciales de La Habana y Varadero hay cajeros automáticos donde es posible extraer pesos convertibles (CUC).
- Hay que pagar un impuesto de salida de 25 pesos cubanos convertibles. Debe ser pagado en efectivo (puede ser en euros).
- Si quieres comprar tabacos o habanos, es mejor adquirirlos en los hoteles o tiendas del estado; en la calle es probable que te ofrezcan malas imitaciones.
- Toma sólo agua y refrescos embotellados. El agua en Cuba no es potable.
- Las tarjetas de crédito American Express no se pueden usar, sólo Visa y Master Card (no emitidas por bancos estadounidenses).
- Está prohibido sacar del país cualquier objeto artesanal hecho con madera ni con coral negro, caparazones de tortugas o especies en extinción.
¿Qué necesitas llevar?
- Protector solar
- Repelente
- Pilas o cargador de ellas para tu cámara de fotos
¿Qué documentos necesitas?
Para entrar a Cuba hay que obtener una visa. Se concede de acuerdo a la duración y condiciones del viaje. Cubre inicialmente un máximo de 30 días, pero puede ser prorrogada ante las autoridades migratorias en Cuba hasta un período máximo de 60 días. Para solicitar la visa hay que presentar el pasaporte vigente, los boletos de avión de los vuelos a La Habana y la dirección del lugar donde te hospedarás en Cuba.
También es necesario llevar una póliza de seguro de viaje con cobertura de gastos médicos.
Moneda
Peso cubano (para los lugareños) y peso cubano convertible (para los turistas).
Idioma oficial
Español.