Punta del Este, un paraíso de lujo



Disfrute con los paquetes a Punta del Este de uno de los balnearios más exclusivos de Latinoamérica.

¿Por qué debería ir?

Punta del Este es, sin duda alguna, el balneario más elegante de Sudamérica, con sus playas de aguas tibias y transparentes por el lado del Océano Atlántico, y más quietas y turbias por el lado del Río de la Plata; con sus tiendas finísimas mezcladas con los locales más pequeños de las galerías de Avenida Gorlero, y más de ochenta excelentes restaurantes de comida internacional a la disposición del turista.

Cada verano la península uruguaya es visitada por más de 300 mil personas que repletan los más de 120 hoteles y otro buen número de hostales y departamentos que están en alquiler. Todos llegan con la ansiedad de recorrer sus extensas veredas cargadas de comercio, dar un paseo por la costanera, tomar un café a media tarde sentados en las terrazas de algún lugar, o arrendar una bicicleta para adentrarse en los barrios residenciales.

Nada mejor para dejar atrás el estrés que pasar unos días en un sitio en el que los relojes se guardan y se puede vivir sin depender de ellos. Hay numerosas playas para disfrutar del sol y los deportes náuticos, lindas excursiones que hacer por el día y una larga lista de lugares para visitar de noche, cuando la ciudad se apronta a no dormir. Las tiendas están abiertas hasta las dos de la mañana, los restaurantes y cafeterías funcionan todo el día, los bares recién empiezan a entrar en calor pasada la medianoche y las discoteques cierran cuando ya ha amanecido.

En Punta del Este se está en pleno contacto con el lujo. Los edificios que bordean las playas son de una arquitectura exquisita, los cafés tienen una decoración sofisticada, los restaurantes ofrecen finas delicias para el paladar y, adentrándose en los barrios más residenciales del balneario, se pueden ver las mansiones más fastuosas de Sudamérica, con sus amplios y bien cuidados jardines.

Recorrer el balneario a pie es un interminable placer. El aburrimiento no tiene cabida en un lugar que nos pone en contacto con la belleza en cada pequeño espacio de su geografía. Punta del Este es una invitación a vivir el real descanso en una parte tan limpia y segura que, después de ser visitada, deja con la absoluta certeza de que hay que regresar.

¡No se lo pierda!

1.- Avenida Gorlero
Es la calle más importante de la península, de largas cuadras, veredas anchas, ideal para recorrer caminando. Posee una intensa actividad comercial, numerosas galerías con tiendas de ropa, zapatos, cuero, tejidos y delicias típicas, como los famosos alfajores rellenos con dulce de leche y bañados con chocolate, además de tiendas más exclusivas, como Fendi y Ralph Lauren, que, aunque no están al alcance de todos los bolsillos, deben ser visitadas sólo con la excusa de ver sus correctas decoraciones interiores. También abundan las tiendas de artesanías, donde pueden encontrarse los típicos mates y otros recuerdos, como llaveros, poleras, figuras de cerámica u objetos de madera pintada con algún símbolo de Punta del Este.

Gorlero también es la zona gastronómica por excelencia. En cada una de sus cuadras hay, por lo menos, un par de cafés o algún restaurante donde se puede hacer un descanso en la caminata y disfrutar de una amplia oferta de platos.

Otro placer que se concentra en esta parte es el juego. Hay numerosos y pequeños casinos repartidos en sus cuadras, donde la entrada es libre y las máquinas tragamonedas están ocupadas a toda hora. El más grande y conocido es el Casino Nogaró, que, como todos, depende del Ministerio de Economía y Finanzas de Uruguay. Goza de mayor espacio, mayor número de máquinas y mesas de juego.

2.-Feria artesanal
Mención aparte merece esta feria de artesanos levantada en la Plaza Artigas, en plena avenida Gorlero. Es el paseo obligado de todos los visitantes de Punta del Este. Goza de un excelente sistema de iluminación, es un lugar muy limpio y seguro.

Tiene 36 años de antigüedad y más de 200 puestos con todo tipo de productos artesanales: ropa de lana para adultos y niños, trabajos en cuero, joyas de oro, plata y con piedras semipreciosas, además de souvenirs más sencillos, como cajas de madera pintada y trabajos con flores secas. También es común ver artistas callejeros instalados en sus alrededores: músicos, payasos, actores, titiriteros y dibujantes, que hacen bellos retratos y divertidas caricaturas.

La entrada es libre. Abre todos los días en verano, de las 17 horas hasta las dos de la mañana, y los sábados y domingo desde las 10 hasta las 17 horas

3.- Paseo de Las Américas
Se encuentra al comienzo de la península, donde empieza la avenida Gorlero, y está constituido por un conjunto de esculturas de gran tamaño, todas hechas por distintos artistas latinoamericanos durante un concurso internacional que se realizó en el balneario en 1982. Allí se encuentra uno de los símbolos de Punta del Este: la mano gigante que emerge de la arena en Playa Brava y que los uruguayos llaman Los Dedos. La escultura, presente en la mayoría de los recuerdos que se venden en las tiendas, es obra del chileno Mario Irarrázabal, quien obtuvo el primer lugar en dicho concurso.

4.- Casapueblo
Es otro de los grandes símbolos de Punta del Este y visita obligada para cualquier turista. Esta enorme casa-museo tardó 36 años en ser construida por el artista uruguayo Carlos Páez Vilaró, quien la levantó alrededor de una casa de lata llamada La Pionera, en Punta Ballena, uno de los puntos más atractivos de la zona por sus numerosos miradores.

Casapueblo es de estilo mediterráneo, de enormes terrazas con vista a Bahía Portezuelo, numerosas habitaciones, desniveles, pasajes y callecitas internas. Originalmente, Paéz Vilaró la usó como atelier para sus trabajos en pintura, grabado y escultura, pero hoy parte de ella está convertida en museo con muestras y venta de sus obras, un microcine y una acogedora cafetería con amplios ventanales que ofrecen un bello panorama del mar.

Uno de sus atractivos más conocidos son los Tributos al Sol, que se realizan en los veranos, a eso de las ocho de la tarde, cuando la gente se reúne en las terrazas a ver cómo el sol se pone sobre la bahía, mientras se escucha una conmovedora oda escrita por Páez Vilaró. Para no perdérselo.

El museo está abierto de 10 a 18 horas y se paga entrada.

5.- Isla Gorriti
Se encuentra a sólo dos kilómetros del balneario. Para llegar a ella hay que tomar alguna embarcación. Las lanchas salen directamente del Puerto de Yates, todos los días desde las ocho de la mañana.

Isla Gorriti es un panorama ideal para pasar el día, disfrutar de sus playas (Puerto Jardín y Honda), admirar sus áreas verdes y hacer asados, pero también posee una parte histórica que merece ser conocida, pues todavía se conservan construcciones de hace dos mil años, instalaciones de fortificaciones españolas y restos de polvorines y baterías del siglo XVIII.

6.- Casino Conrad
Es el único casino privado de Punta del Este y se encuentra dentro del lujoso Hotel Conrad, de la cadena Hilton. Funciona desde 1998 y es del estilo de los casinos de Las Vegas, con más de 400 máquinas y sesenta mesas de juego para póker, blackjack y ruleta. Tiene un amplio piano bar y un salón de eventos para conciertos, que recibe artistas de fama internacional durante todo el año.

Está abierto las veinticuatro horas del día, no se paga entrada y se ingresa por un costado del hotel.

7.- Faro de Punta del Este
Fue construido por Tomás Libarena en 1860. Reemplazó al faro que funcionaba en Isla de Lobos. Se encuentra en el extremo de la península, en una de sus zonas más atractivas e históricas, junto a la Catedral de la Candelaria y a pasos de la playa De los Ingleses.

Está hecho de ceniza volcánica traída de Italia. Tiene una altura de 44 metros y emite un par de destellos blancos cada dos segundos. Se puede entrar y llegar a su cima después de subir los 150 peldaños de su escalera caracol. Desde allí se puede tener una de las visiones panorámicas más completas de Punta del Este.

8.- El puerto
Está ubicado en el extremo suroeste de la península, en un punto estratégico donde se juntan la belleza de la costanera, los mejores lugares para comer pescados y mariscos y una cuadra completa de restaurantes y bares que se llenan de gente en las noches.

Este puerto data del siglo XVI y cuenta con más de 500 embarcaciones, desde lanchas comerciales que atraviesan a la Isla Gorriti hasta los yates privados más elegantes. Ideal para fotografías, ya que desde allí se tiene una amplia visión de la bahía. El puerto también cuenta con un paseo peatonal resguardado por barandas de madera, buena iluminación y una extensa pasarela elevada sobre las dunas, que sirve de acceso a la playa.

9.- Virgen de la Candelaria
En 1982 se inauguró este pequeño altar donde reposa una imagen de la patrona de Punta del Este, en medio de un roquerío donde revientan las olas en plena playa El Emir y donde se supone que los descubridores oficiaron la primera misa.

La imagen de esta virgen es una talla en madera pintada de poco más de un metro de altura, hecha por el escultor Carolino Lazo. Fue totalmente restaurada hace unos años y se le ha cubierto con vidrio para protegerla de las inclemencias. Llama la atención que, pese a su ubicación, nunca ha sido bañada por las aguas durante una violenta subida de mar en pleno temporal.

10.- Beverly Hills
Así se le llama al conjunto de barrios residenciales de lujo de Punta del Este, como El Golf o San Rafael, en los cuales millonarios argentinos y brasileños han construido sus fortalezas de millones y millones de dólares, casas de veraneo que prácticamente nunca utilizan y que más aprovechan las familias que dejan a cargo. Son mansiones que dejan con la boca abierta por la extensión y cuidado de sus jardines, la ausencia de rejas y de veredas. Un jardín está unido al otro y las casas se levantan fastuosas y con un número incontable de habitaciones. Una de las más llamativas e impresionantes es la que perteneció al ex presidente brasileño Fernando Collor de Melo. Supera las expectativas y el tamaño de cualquier mansión hollywoodense. Más bien parece un castillo. Hoy pertenece a un importante odontólogo uruguayo.

Para llegar a estos barrios desde el centro hay que tomar un autobús y luego internarse a pie por los jardines. También se puede arrendar una bicicleta y pasear entre las casas que famosos artistas como Antonio Banderas y políticos influyentes como Carlos Menem habitaron alguna vez.

También vale la pena conocer el antiguo Hotel San Rafael, lugar con reminiscencias de castillo y que fue el más lujoso e importante de Punta del Este hasta mediados de la década del noventa.

11.- Puente de La Barra
Esta creación de Lionel Viera fue inaugurada en 1965 luego de dos intentos de puentes anteriores que fueron destruidos, uno de madera y otro de cemento que fue corroído por el mar. Su característica principal es que tiene varias curvas. Atravesarlo es una experiencia entretenida y diferente, ya sea en automóvil o en bicicleta.

12.- Maldonado
Geográficamente, Punta del Este es parte de la ciudad de Maldonado, pero lo cierto es que esta parece más un anexo del balneario. Sin embargo, vale la pena visitarla por su indudable valor histórico. No es difícil llegar. Sólo toma unos 10 minutos en transporte público.

Maldonado es un pueblo tranquilo, de construcciones coloniales y calles pequeñas, con un centro de no más de tres cuadras, con una tienda pegada a la otra en la calle Sarandí. Allí pueden visitarse el antiguo cuartel de las tropas españolas y la Torre del Vigía, desde donde se divisaban los barcos procedentes del Río de la Plata y del Océano Atlántico.

Una de sus bellas atracciones es la Catedral de San Fernando, que está en la plaza principal del mismo nombre. Es un edificio neoclásico que empezó a construirse en 1801 y se inauguró finalmente en 1895, que cuenta con dos campanarios y una cúpula central. Su altar mayor fue hecho por el escultor Antonio Veiga, quien obtuvo un premio por este trabajo. Fue declarado Patrimonio Histórico de Uruguay.

Otro punto importante de Maldonado es la Casa de la Cultura, construida en 1815. En sus inicios fue sede de la Policía y parte de la Aduana, pero actualmente es un complejo donde convergen la Dirección de Cultura, la Escuela Municipal de Artes Plásticas y la Escuela San Fernando.

Si tiene más tiempo

1.- Piriápolis
Este balneario se encuentra a 40 kilómetros de Punta del Este. Es un pueblo acogedor y pequeño que creció entre los cerros y el mar, con una hermosa bahía en la que se entrelazan las aguas del Río de la Plata y el Océano Atlántico.

Piriápolis es un lugar muy tranquilo. Destaca su famosa Rambla de los Argentinos, costanera antigua y bien conservada que le da un aire europeo. Frente a ella está el Hotel Argentino, verdadero símbolo de la ciudad, de cuidada arquitectura y perteneciente a Francisco Piria, fundador de la ciudad.

Muy visitada en verano, Piriápolis goza de numerosos atractivos, como las playas Grande y San Francisco, calles y caminos de piedra, grandes bosques y desarrollada artesanía. Se puede ir de paseo por el día y también alojar allí, pues cuenta con hoteles y hostales para todos los bolsillos.

Para llegar a Piriápolis se puede tomar un bus en el Terminal de Omnibuses de Punta del Este (Boulevar Artigas y La Angostura 32).

2.- Parque Municipal El Jágüel
Está cerca de la península, en las calles Aparicio Sarabia y Avenida San Pablo. Tiene una extensión de tres a cuatro manzanas y una gran pajarera con aves autóctonas. Es un lugar ideal para compartir en familia, pues allí se puede cabalgar, hacer picnic y hay espacios con sillas, mesas y parrillas para preparar asados. Para los niños están los juegos hechos de troncos y con formas de distintos animales, típicos del parque.

Se puede llegar en transporte público.
3.- Isla de Lobos
Es una isla de escasa vegetación y tiene un faro blanco de 59 metros de altura. Está a ocho kilómetros de la punta de la península y se puede divisar desde Playa Brava. En ella se encuentra una de las reservas más importantes de lobos marinos a nivel mundial, con 180 mil especies de dos clases: lobo fino y león marino.

Para llegar a esta isla se debe tomar alguna embarcación.

4.- Zoológico Pan de Azúcar
Está a 35 kilómetros de Punta del Este. Es una reserva ecológica impresionante, con abundante vegetación y lagunas. Recorrerla completa puede tomar toda una tarde. Los animales están protegidos y repartidos en diferentes senderos, dependiendo de su especie, al igual que las aves. Hay pumas, leones, yacarés, gatos monteses, leones, nutrias, ñandúes y águilas, entre otros.

La entrada es gratuita.

5.- José Ignacio
Este balneario se encuentra a casi una hora de Punta del Este y se puede llegar a él en transporte público. Es uno de los lugares más hermosos y tranquilos de la zona. Sus playas son casi vírgenes y hay quinchos donde se vende pescado fresco. Es ideal para el descanso en sus playas de arena fina y para un paseo después por el sector residencial, plagado de jardines y lindas casas.

Experiencia de viaje

Punta del Este para mí siempre ha sido el Saint Tropez de Latinoamérica. Tiene una mística europea, mezclada con el encanto de lo latino que hace que sea un lugar tan especial. Recuerdo haberme admirado de la convivencia perfecta entre tiendas de diseñador y pequeños rinconcitos para tomar el té, todo entremezclado con las pequeñas calles zigzageantes y una arquitectura de encanto. Lindas casas, hermosos departamentos que marcaron una época, a veces parecía Italia, a ratos Mónaco o quizás Niza, pero al ver esa mano saliendo de la arena me daba cuenta que estaba en un lugar demasiado americano, con una suerte de clase criolla.

Recuerdo una geografía de pequeñas colinas verdosas desde donde se descolgaban lindas casitas de veraneo. También recuerdo lo apacible del lugar, una brisa muy agradable golpeaba la cara, un clima templado con un mar cafesoso de fondo, parecía una sabana africana decorada con fauna de la zona. Y su gente, siempre amable, atenta y dispuesta ante la más mínima duda, me hacía sentir a ratos en casa, aunque el lujo que me rodeaba sabía traerme rápidamente a la realidad.

José Antonio Neme, periodista.

Conozca su historia

Punta del Este fue descubierta por los españoles en 1516. En sus orígenes fue paradero de los indios charrúas, quienes se enfrentaron a los descubridores. Sin embargo, las invasiones a la zona continuaron con portugueses e ingleses. Recién en 1825, el territorio uruguayo fue declarado libre de cualquier poder extranjero, pero aún así no fue una región habitada hasta varios años después. En esas fechas, Punta del Este no era más que un extenso territorio semi desértico visitado sólo por marineros y pescadores.
El 2 de julio de 1907 esta zona fue fundada como Punta del Este y en 1940 empezó a publicitarse como balneario de fama internacional, reuniendo a las figuras más importantes del mundo en período estival, al estilo de lugares europeos como Saint Tropez.

A partir de los años noventa se convirtió en destino obligado de las inversiones de millonarios y políticos argentinos y brasileños, quienes construyeron allí sus mansiones de veraneo. Cargada de edificios de cuidada arquitectura, la península es hoy punto importante de la economía uruguaya, una zona netamente turística y uno de los balnearios más elegantes y visitados en Sudamérica, con un promedio de 300 mil personas en temporada alta.

Dónde se ubica

Punta del Este está en Uruguay, a 130 kilómetros de Montevideo y forma parte de la Provincia de Maldonado. Es una península ubicada entre el Río de la Plata, con el que limita al oeste, y el Océano Atlántico, con el que limita al este.

Su clima

Este balneario goza de un clima templado moderado. Son numerosos los días soleados durante todo el año y comunes los vientos, húmedos y calurosos que vienen del norte, y frescos y secos provenientes del sur.

La temperatura media en primavera es de 17° centígrados; en verano, de 25°; en otoño, de 18°; y en invierno, de 12°. Las extremas pueden llegar a los 40° en los primeros meses de año y a temperaturas bajo cero grado en julio.

A qué museos ir

Museo del Mar
En él se exponen más de diez mil piezas del mundo marino, entre ellos una gran colección de caracoles de mar en perfecto estado, corales, caballos y estrellas de mar, esqueletos de ballena y mandíbulas de tiburón. También hay un acuario de gran tamaño y una colección de fotografías antiguas de fauna marina de la zona y de las playas más famosas del mundo.

Niños y adultos deben pagar entrada (calle Los Corsarios, La Barra).

Museo La Azotea de Haedo Este museo está dentro de una casa construida por Víctor Haedo. Tiene una capilla privada y un anfiteatro. Algunas de las piezas que exhibe son únicas dentro del Patrimonio Nacional uruguayo, como un juego de té antiguo que tiene el primer escudo del país. (Boulevar Artigas, Maldonado).

Museo Ralli Aquí se montan muestras de pinturas y esculturas de artistas nacionales y extranjeros. También se pueden encontrar obras de Salvador Dalí (Calle Curupay, Beverly Hills).

Museo Regional de Maldonado Es considerado uno de los rincones más atractivos y sugerentes de la ciudad. Fue construido a fines del siglo XVIII y posee valiosas pinacotecas, elegantes adornos de la época y otras piezas representativas de la región (Ituizangó 789, Maldonado).

Arboretto Lussich Jardín botánico con más de 300 especies exóticas reunidas por su fundador, Antonio Lussich. Es la séptima reserva forestal del mundo. (Camino Lussich, Punta Ballena).

Galerías En Punta del Este hay varias galerías para visitar, como Stael Gallery-Oscar Rocha (Av. Gorlero y calle 29); Art 3 (Calle 11); Atenea (Galería Shopping Center) y Carlos Páez Vilaró (Calle Solís 720).

Dónde comer rico

Comer en Punta del Este es un verdadero placer por sus 80 restaurantes de primer nivel internacional, sus convenientes precios y su amplia oferta de platos. No se puede perder una buena parrillada uruguaya o las delicias del mar que ofrecen restaurantes como Napoleón (frente al Puerto), La Fragata, Peniques (ambos en Av. Gorlero), el Yacht Club (en la punta de la península), Charrúa (Av. C. William, Playa Mansa) y Lo de Tere (Rambla del Puerto). Y si de elegancia se trata, no puede dejar de probar la cocina francesa en uno de los lugares más chic de la península, La Bourbogne (Pedregasa y Avenida del Mar).

En Avenida Gorlero encontrará las mejores cafeterías y restaurantes de comida rápida, como La Pasiva (Gorlero con calle 28), donde se puede probar el chivo acompañado de ensalada y papas fritas, un plato típico uruguayo de media tarde. Y si lo que quiere es un buen café, tiene que ir a Il Greco, Charly o el Café de París, donde se encuentran los dulces más finos y los capuchinos más elaborados, que puede disfrutar desde sus terrazas con amplia vista al centro.

Las pizzerías son una exquisita especialidad en Punta del Este. Le recomendamos Pizza Cerro (Calle 9), Pizzería Capri (Gorlero 1042) y Pizzería Carlitos (Sarandi 814). Buenas pastas encontrará en Restaurante Don Grosso, un lugar típicamente italiano y cercano al Paseo Las Américas. Es un lugar pequeño y sus precios convienen, aunque hay que esperar un poco por los platos, pues todo se prepara en el momento.

Datos de compras

Punta del Este es un lugar que invita a recorrer sus tiendas. Las hay por montones en Gorlero, repartidas en sus largas cuadras y sus galerías, con toda clase de productos, desde los souvenires más pequeños hasta ropa de costosas marcas. En ellas podrá encontrar artículos de cuero, variados tejidos y también recuerdos típicos de la península, como llaveros, poleras, figuras de yeso y cerámica, el famoso dulce de leche, los alfajores artesanales y el infaltable mate. Si busca algo más exclusivo puede visitar las sofisticadas tiendas de Fendi, Ralph Lauren, Prada o Valentino, en las calles cercanas. Eso sí, sus precios son bastante elevados.

La Feria de Artesanos instalada en Plaza Artigas es un excelente lugar para encontrar los tejidos más lindos y originales de la península. Chalecos, bufandas, ponchos y hasta abrigos de todos los colores y diseños, a precios convenientes y hechos con muy buena lana. También encontrará originales joyas de oro, plata y piedras de colores. Son exclusivas y más costosas que cualquier otro producto de la feria.

El centro comercial más grande e importante de la ciudad es Punta Shopping Mall (Roosevelt y Parada 7). Tiene 100 tiendas con toda clase de productos, una zona de restaurantes y ocho salas de cine. Para llegar hay que tomar transporte público.

Vida nocturna

La vida nocturna en la península puede ser larga e intensa. Comienza bastante tarde, así que es ideal comer algo antes de empezar a recorrer los distintos puntos de la noche de Punta del Este. Los restaurantes y cafeterías de Gorlero son un buen panorama para iniciar este paseo nocturno, pues los bares de la ciudad no empiezan a llenarse hasta pasada la medianoche.

El Puerto es visita obligada después de comer en el centro. Frente a la Rambla hay una buena cantidad de sitios para beber algo sentado en alguna de sus terrazas, viendo a la gente pasar y acumularse de a poco hasta repletar los lugares a eso de la una y media de la madrugada. Interesantes son los bares Soho y Moby Dick. Uno está junto al otro, pero son diferentes tanto en infraestructura como en público objetivo. Soho es un lugar más sofisticado, de tragos más elaborados y caros, con un público adulto y música electrónica. Moby Dick, en cambio, es de perfil más juvenil, más barato, de música variada y también dispone de un segundo piso para bailar. Y si lo que quiere es un lugar más tranquilo en el que pueda comer algo y compartir una botella de buen vino sin tantas distracciones, le recomendamos Napoleón, restaurante que también está en La Rambla y que funciona hasta las dos de la madrugada.

Las discoteques son el siguiente destino en la noche de Punta del Este. No vale la pena llegar antes de las tres de la madrugada, porque no encontrará a nadie. Recién a esa hora empiezan a verse autos en los estacionamientos y algo de vida en las pistas de baile. Un lugar cerca del centro es Gitane La Plage (Battle, paradero 12 de Playa Brava). Tiene una pista mediana y una barra. Es un lugar bastante íntimo. La música es de los años setenta y ochenta. Unos paraderos más allá está Le Carroussel (Hotel San Rafael), que funciona principalmente en enero.

Pero la verdadera movida nocturna está un poco más lejos, en La Barra. Allí abundan los lugares para bailar, como Le City, que tiene tres pistas intercomunicadas y toca música de las últimas tres décadas; o La Fábrica, más de moda entre los adolescentes.

También está Aquabana, donde primero se puede cenar y luego disfrutar de un show de salsa y baile.

Playas

1.- De los ingleses Se encuentra en el lado este de la península y es la más pequeña de la costa Atlántica. Es un buen lugar para pescar y tomar el sol, pero no para darse un baño, pues es bastante rocosa.

2.- El Emir Es la segunda playa de la costa Atlántica. Su mar es profundo y relativamente peligroso, pero es muy visitada y preferida por los surfistas.

3.- Playa Brava Se extiende hasta La Barra de Maldonado, aunque su nombre cambia según el parador. También se le conoce como Playa de los Dedos, por la mano gigante que emerge de su fina arena. Es la más concurrida, tiene mucho oleaje y es escenario de eventos deportivos en el verano. En ella se pueden arrendar quitasoles, carpas y sillas de playa.

4.- Playa Mansa Está compuesta por varias playas: Pinares, Las Delicias, Cantegril, El Grillo y La Pastora. Sus aguas son tranquilas, del color marrón del Río de la Plata y su arena es más gruesa. La gente prefiere esta playa en la tarde para ver esconderse el sol detrás de la Isla Gorriti.

5.- De las Grutas Es una de las playas más populares por sus cuevas marinas, que en los años ochenta fueron escenario de una famosa discoteque. Es de aguas tranquilas, arena gruesa y en ella hay espectáculos de música en vivo y gimnasia. También cuenta con un parador con bar y restaurante.

6.- Montoya Está en La Barra. Es de aguas transparentes y excelentes olas, ideal para surfistas. Siempre está poblada de juventud y allí se realizan desfiles de moda y fiestas día y noche con disc jockeys en vivo.

 
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