¿Por qué ir?
Con más de 20 playas distintas para recorrer en buggie, por agua o a pie, se ha convertido en destino favorito de los amantes del sol y los deportes acuáticos; conservando el mismo encanto de pueblo pescador que fascinó en los ´60 a una joven Brigitte Bardot. Hoy, todo pasa en Buzios y en particular en su cosmopolita Rua das Pedras, con tiendas de diseñadores brasileños, lo mejor del mar en la mesa y bares para todos los gustos. Está dicho: Buzios, comparado muchísimas veces con Saint Tropez, es un lugar para gozar. ¿Lo mejor? A sólo 2 horas del agitado Rio de Janeiro.
Lo que hay que ver
Rua das Pedras: Todo pasa en esta calle de adoquines, el corazón de la ciudad. Rodeada de árboles y casas pintorescas, posee tiendas que venden desde helados hasta ropa y joyas, alborotados restaurantes, bares y galerías de arte. Imperdible por la noche y al atardecer.
Escultura de Brigitte Bardot: Buzios se hizo famoso en la década de los ´60 cuando la actriz francesa visitó la ciudad, entonces un pequeño pueblo de pescadores. Hoy, una escultura inquietante de ella -hecha por la artista Christina Motta- se ubica en el paseo junto al mar, también conocido como Orla Bardot.
Capilla de Sant´Anna: Es lo más antiguo de la península (con más de 200 años) y pese a su siniestra historia, hay que visitarla. Durante la colonia, el vizconde portugués Brás de Pina hizo de la iglesia un lugar de tráfico legal e ilegal de esclavos africanos como de explotación de ballenas, hasta casi extinguirlas en la región. Detrás de la iglesia está El Cementerio de los Esclavos, lugar donde se sepultaba a los africanos traídos de Senegal y en el que hoy se entierra a todo tipo de difuntos. Ofrece una buena vista del pueblo Armação do Buzios. Junto a la Praia dos Ossos (Playa de los Huesos).
Mirantes (miradores): Para disfrutar el paisaje de Buzios, hay que ir al mirador de la Praia do Forno -donde se ve toda la península- o al de Praia Brava, con entrada pavimentada y vista a las costas de la capilla Sant´Anna, Armação, Forno, Brava y Do Canto. También ofrece una buena perspectiva el mirador Joao Fernándes, junto a la concurrida playa del mismo nombre.
Recorrido en barco: Muchas embarcaciones ofrecen paseos por la península, recorriendo islas y playas. A bordo de escunas y veleros, estos paseos típicos son verdaderas fiestas, con bulliciosas detenciones para lanzarse al agua o bucear. Los recorridos duran entre dos y cinco horas, y paran en Azeda, Joao Fernandes, Canto, Virgens, Amores y Tartaruga. Tenga presente eso sí que durante el trayecto la música suele estar muy fuerte y que las quince caipirinhas incluidas en el precio (entre 10 y 20 dólares por persona) son aguadas. Si está en Cabo Frío, un paseo en velero por sus playas puede ser mejor opción. Cuesta unos quince dólares por persona. En Buzios, los barcos salen desde la Playa de Armação.
Playas
El encanto de Buzios está en sus 20 y tantas playas, rodeadas de imponente vegetación, separadas entre sí y con personalidad propia. En ellas, además de nadar, broncearse, leer o dormir bajo un árbol, no puedes de dejar de tomar jugos de fruta, los que te ofrecen directamente en la toalla. Ojo, que en temporada alta, más que reductos románticos muchas playas se convierten en destinos para grupos y familias. Por eso, para tantas opciones, algunas referencias:
João Fernandinho: No tiene más de cien metros, pero es la más hermosa de Buzios, por sus aguas tranquilas y cristalinas. Está al lado de la playa João Fernandes, llena de posadas y a la que acostumbran ir los turistas. João Fernandinho es ideal para ir con niños y para deleitarse con langostas y pescados en los paradores de la playa vecina.
Playa Brava: es de oleaje fuerte ya que está a mar abierto, lo que la hace reducto favorito de surfistas. Desde aquí puedes caminar a la playa nudista Olho de Boi. Tiene pocas construcciones y mucha naturaleza. Zona sur.
Tartaruga: tiene las aguas más cálidas de la zona y varias barracas donde deleitarse con los mariscos frescos de Buzios. Aquí podrás hacer esnorquel o bucear por los corales del fondo del mar.
Geribá: cuerpos bronceados y gente linda. Esta playa chic es el lugar donde tienes que ir para organizar el panorama nocturno. Ideal para deportes acuáticos y ver a los famosos de Brasil.
Azeda: A esta playa de aguas calmas y cristalinas puedes llegar vía taxi acuático o a pie saliendo de Playa dos Ossos. Aquí no hay barracas de comida ni bares ya que es parte de un Área de Protección Ambiental. Es una de las más bellas de la zona e ideal para practicar el buceo.
Playa de Manguinhos: aquí están los clubes de vela de Buzios, donde muchos aprenden a navegar y a hacer windsurf gracias a los fuertes vientos. Manguinhos es la continuación de la Playa Rasa.
Playa da Ferradura: ubicada entre cabos y mansiones; y con aguas tranquilas, es un buen lugar para el esnorquel, el windsurf, esquí acuático o para andar en banano. Podrás disfrutar los mariscos frescos de los restaurantes a su alrededor.
Playa da Armação: Rodea la Rua das Pedras y el paseo Orla Bardot, siendo más un puerto de barcos que para bañistas. Aquí puedes tomar veleros o goletas para ir de paseo por la península.
Playa do Canto: de mar calmo y apto para nadar, tiene varios restaurantes con vista.
Playa dos Ossos: Fue llamada así por los huesos de ballena alguna vez encontrados en sus arenas. Con una bonita vista, en esta playa se ubica la iglesia de Sant’Anna y el Club de yates de Buzios. Caminando un poco podrás llegar a la playa Azeda.
Playa Rasa: es de las más extensas, perfecta para salir a caminar o ir con niños por la poca profundidad de sus aguas. El viento es constante. Está llena de casas y poussadas.
Forno:sus arenas tienen un tono rojizo y cuando calienta el sol, tal como dice su nombre, el lugar se transforma en un verdadero horno. Sus aguas son tranquilas, lo que la hace apta para ir con niños.
Olho de Boi: Es una de las playas naturistas (nudistas) oficiales de Brasil, ubicada en el último rincón del sur de Buzios. Es visitada en su mayoría por hombres, aunque no faltan las féminas en búsqueda del bronceado perfecto. Para llegar a ella hay que avanzar unos mil metros desde la Playa Brava.
Excursiones
Cabo Frío: Uno de los tours imperdibles desde Buzios, con varias playas y construcciones coloniales como el fuerte de San Mateo o la iglesia de Nuestra Señora dos Anjos. Lo mejor es pasear por la llamada Rua dos Bikinis, una calle donde hay más de doscientos negocios dedicados a la venta de todo tipo de bikinis. Ideal para mujeres y compradores (as) compulsivos (as). Se puede llegar a Cabo frío en buses que salen desde Buzios cada media hora. Queda a unos 25 kilómetros.
Arraial do Cabo: A 41 kilómetros de Buzios, es uno de los mejores lugares del país para practicar el buceo ya que sus aguas son ricas en especies marinas. Una vez aquí debes visitar el cerro Pontal do Atalaia, con increíbles vistas. Desde la Praia dos Anjos se puede tomar un barco que llevan a los turistas de paseo por las islas, que vale la pena ya que sólo a algunas de ellas se puede llegar por tierra.
Reserva ecológica Tauá: esta iniciativa privada ofrece numerosos senderos de caminata, donde podrás ver la vida salvaje de monos capuchinos, armadillos, más de 300 especies de mariposas y 60 tipos de aves diferentes. Además posee el 40% de las 1300 especies de bromelia que crecen en Brasil. Un jardín botánico natural. Camino Buzios – Cabo Frio, kilómetro 5. ww.reservataua.com.br.
Barra de São João: muchas de las casas de este pueblo datan del siglo 17 y fueron elogiadas por el poeta del lugar, Casimiro de Abreu. Aquí puedes disfrutar tranquilamente los 4 kilómetros de la Playa grande; o dar un agradable paseo en barco por el río São João. A 30 kilómetros.
Dónde comer
Diversidad. Esa es la palabra para definir las opciones culinarias de Buzios, donde podrás encontrar comida italiana, asiática, francesa, mediterránea, churrascarías y por supuesto, platos tradicionales. No puedes irte de acá sin probar la especialidad: langostas, pargos, anchoas, garopas, choritos, dorados, atunes y marlines.
INTERNACIONAL
Satyricon: Es uno de los restaurantes más elegantes de la ciudad y en su carta predominan los platos con influencias de la gastronomía italiana, hecha con productos del mar. Precios altos. Orla Bardot 500.www.satyricon.com.br
Cigalon: este restaurante de comida francesa funciona en la misma casa donde Brigitte Bardot se hospedó cuando llegó a Buzios en los ’60. Prueba el pecho de pato con miel, jengibre, melón y especias. Rua das pedras 199.
Sawasdee: es de los pocos restaurantes de comida tailandesa que existen en Brasil. La mayoría de los platos principales están hechos en base a productos del mar, como los imperdibles camarones con piña en curry tailandés o los camarones con champiñones shitake en salsa de ostras. Av. Jose Bento Ribeiro Dantas 422, Orla Bardot; www.sawasdee.com.br
Parvati:Pizzas en horno a leña, carne argentina, pescados, mariscos y pastas a precios razonables. Rua das Pedras 144.
DEL MAR
Brigitta’s: la especialidad son los mariscos y las carnes. Prueba los camarones Brigitta’s con arroz griego y plátanos a la parrilla. Rua das pedras 131.
Patio Havana: Este local tiene cinco ambientes entre los cuales elegir: el club del whisky, la bodega, la tabaquería, el patio y el bistró. Ofrece música en vivo y algunas mesas con vista al Atlántico. La langosta asada en salsa de mantequilla y limón es irresistible. También tienen carnes rojas. Rua das Pedras 101; www.patiohavana.com.br
TRADICIONAL
Bar do Ze: Sus dueños (un carioca llamado Ze; y Soledad, su mujer, chilena) han llenado de romántica luz de vela este local. Entre la típica comida buziana, destacan los platos con salsa de maracuyá y su sándwich de salmón en baguette con crema de queso y pepino marinado. Orla Bardot 382.
CREPES
Chez Michou: este restaurante de larga trayectoria ofrece más de 35 tipos de crêpes salados y cerca de 18 dulces. Ponen buena música y es un sitio entretenido para ir por la noche; cuando casi se transforma en discoteca. No probar sus panqueques (tres dólares aprox.) es como no haber estado en Buzios. Av. Jose Bento Ribeiro Dantas 90; www.chezmichou.com.br
COMIDA CASERA
David: pastas y frutos del mar, más barato que el común, sabroso y confiable. Es famoso por sus casi 30 años de bien preparada comida casera. Manuel Turibio de Farías 90.
POR KILO
Es común en Brasil que algunos restaurantes y bares cobren según el peso de la comida y no por su tipo o calidad. Dos nombres en Buzios: Buzin (Rua Turibio de Farias 273) y Bananaland (Rua Turíbio de Farias 50).
La noche
La Rua das Pedras es el lugar donde llegan las almas entusiastas a degustar frescas caipiriñas, escuchar buena música (y bailarla) o alargar la noche hasta eso de las 5 de la mañana.
Anexo Bar: todas sus sillas están ubicadas mirando al mar y son especiales para relajarse junto a las caipiriñas de la casa, hechas con todo tipo de frutas. Orla Bardot; www.anexobar.com.br
Chez Michou: en esta crepería el ambiente es distendido; hay buena música y se crea un ambiente bailable ya avanzada la noche. Av. Jose Bento Ribeiro Dantas 90; www.chezmichou.com.br
Zapata: es una de las discotecas más populares de Buzios, donde suena la electrónica, el house, el hip hop y reggaetón. Orla Bardot 352.
Privilège: con capacidad para 1200 personas, esta disco cuenta con 4 bares, pizzería, terraza y dos ambientes de baile. Además tiene una carta de sushi y comida internacional. Para bailar hasta las últimas horas de la madrugada. Av. José Bento Ribeiro Dantas 550, Orla Bardot. www.privilegenet.com.br
Ponto Bar: comida japonesa acompañada del rock inconfundible de los Rolling Stones y músicos como Eric Clapton. Ideal para ver la gente pasar en un peregrinar alegre por la Rua das Pedras.
Pátio Havana: en este restaurante podrás ver espectáculos en vivo de jazz, blues y música popular brasileña. Rua das Pedras 101; www.patiohavana.com.br
Deportes
Buceo y esnorquel: La playa Joao Fernandinho, cerca del pueblo, es muy recomendable, sobre todo cuando llegan corrientes tibias. Pero las mejores opciones se ofrecen en la isla de Áncora, que tiene una pared rocosa de veinte metros de profundidad donde los buceadores observan peces, corales y tortugas de mar. Aquí se ofrecen también paseos de buceo
superficial con esnórquel, para lo que no se requiere licencia especial. Además, se imparten cursos de buceo que culminan con licencia internacional. En João Fernandes y Azeda también podrás arrendar equipo de esnorquel y kayaks.
Surf: Las mejores playas para surfear son Geribá y Tocuns, a unos 5 kilómetros del centro de Buzios. Playa Brava es más pequeña y cercana, con olas para principiantes.
Windsurf y kite-surfing: En la playa João Fernandes podrás arrendar tablas de windsurf, al igual que en Manguinhos, un lugar popular para practicar el kite-surfing. Para esta disciplina, ofrecen cursos rápidos por el fin de semana.
Golf: Para los más fanáticos está el Buzios Golf Club & Resort en la playa Manguinhos, con 18 hoyos entre colinas, lagunas y valles. Ofrecen el servicio de caddies; no permiten el uso de carros. Marina Porto Buzios. Frente a Manguinhos. www.buziosgolf.com.br
Bicicletas: Buzios posee senderos solo disponibles para peatones y ciclistas, excelentes para un paseo recreativo. En la Rua das Pedras y Manoel de Carvalho existen lugares de arriendo de bicicletas, donde también te entregan mapas ruteros y guías.
Trekking, rappel y rafting: En Casimiro de Abreu, a aproximadamente 30 minutos de Buzios podrás recorrer el sendero natural Pai João, bajar pendientes con cuerdas y hacer rafting en el río Macaé. Travessa Oscar Lopez 63.
Cabalgatas: Podrás realizar recorridos ecológicos por el bosque lluvioso del Atlántico, atravesando ríos y admirando la sierra. Travessa Oscar Lopez 63.
Situada en la llamada Costa del Sol del Estado de Río de Janeiro, Búzios parece una mano con varios dedos de tierra, que se interna en el Atlántico. Se diría que le faltó poco para convertirse en una isla. O que le queda poco. Está a unos 190 kilómetros al noreste de Río, a dos horas de viaje por carretera. Su nombre completo es Armação do Búzios. En la península existen tres poblados principales, todos en el sector norte. Uno es Armação propiamente tal, en el centro, que tiene los mejores restaurantes y al cual pertenece la calle símbolo del balneario: Rua das Pedras. Se trata del corazón turístico de Búzios. Luego está Ossos (Huesos), situado más al interior de la península, que recuerda el primer asentamiento y dispone del atractivo de su puerto y su capilla o capela de Sant´Anna. El tercero, a la entrada de la península, se llama Manginhos y tiene como vocación el comercio.
En los 400 metros de la Rua das Pedras es donde la noche se hace más larga en toda la península de Búzios. Sólo a partir de la una de la madrugada se empiezan a llenar sus boites, restaurantes y shows. Hay una atmósfera de relajación que se presta para dejar pasar el tiempo en medio de un murmullo de muchas lenguas.
Anexo´s Bar: Entretención en compañía de variados tragos y caipiroscas caprichadas, hechas con frutas de distinto origen.
Guapaloco: Popular restaurante que se transforma en boite después de las dos de la madrugada, cuando sus clientes ya han comido quesadillas, burritos y han bebido más de algún tequila.
Chez Michou: Es una crepería fina, para conversar en un ambiente relajado con buena música sonora.
Búzios 40 Graus y Zapata Mexican Bar son otras boites recomendables en Rua da Pedras.
Entre los restaurantes abundan tanto la comida italiana como las típicas preparaciones de la región. La especialidad son los frutos do mar: langostas, pargos, anchoas, garopas, choritos, dorados, atunes y marlines. Una novedad es el crecimiento de las churrasquerías, que se han masificado debido a las constantes visitas de los turistas argentinos (fanáticos de la carne). Siguen las cartas francesas y asiáticas. Estamos en un lugar donde se prefiere la comida mediterránea, se gasta bastante en la comida y se come bien.
Algunos restaurantes y bares cobran según el peso de la comida y no por su tipo o calidad: Buzin, Boom, Búzios Kilo y Petis Kilo. En una calle paralela a Rua das Pedras existe un lugar llamado David, con pastas y frutos do mar, más barato que el común, sabroso y confiable. Es famoso por sus casi 30 años de bien preparada comida casera (Manuel Turibio de Farías 90).
Para quienes es esencial el buen servicio y la alta calidad de la comida, existen varios en Rua das Pedras y en Orla Bardot, su prolongación, zona que cada día gana más en sofisticación gastronómica.
Nuestra recomendación es que salga a vitrinear antes de decidirse por un restaurante, pues en la tarde-noche el panorama se torna mágico. Algunas sugerencias son:
Satyricon: Es uno de los restaurantes más elegantes de la zona y en su carta predomina el sabor mediterráneo. Precio alto. Orla Bardot 500.
Chez Brigitte Grill: Es un restaurante perfecto para quien busca una atmósfera buziana: relajado y elegante. Su dueña se maneja bien en varios idiomas y ofrece en su mayoría productos del mar. También tiene alternativas para los amantes de la carne roja. Precio medio. Casi al lado del restaurante francés Cigalon, en Rua das Pedras.
Bar do Ze: Sus dueños (un carioca llamado Ze; y Soledad, su mujer, chilena) han llenado de romántica luz de vela este local. La cocina es de típica comida buziana, en la que destacan los platos con salsa de maracuyá y su sándwich de salmón en baguette con crema de queso y pepino marinado. Precio alto. Orla Bardot 382.
Parvati: Pizzas en horno a leña, carne argentina, pescados, mariscos y muchas pastas. Precio medio-bajo. Rua das Pedras 144.
Patio Havana: Este local es muy entretenido porque tiene cinco ambientes entre los cuales elegir: la whisquería, la taberna, la cigarrería, el patio y el bistró. Ofrece música en vivo y algunas mesas con vista al Atlántico. Precio medio-bajo. Rua das Pedras 101.
comprar
En Buzios podrás encontrar desde puestos de artesanía hasta tiendas más sofisticadas. Casi todo se concentra en la calle principal José Bento Ribeiro Dantas, mejor conocida como la Rua das Pedras. Algunas propuestas:
Lenny Buzios: bikinis y trajes de baño de diseño, además de accesorios como carteras y calzado para la playa. Giselle Bündchen y Naomi Campbell han vestido sus modelos. Rua das pedras 233; www.lenny.com.br
Blue Man: variedad de bikinis y sungas de estampados creativos. Rua José Bento Ribeiro Dantas 70; www.blueman.com.br
Osklen: es una de las marcas brasileñas con mayor proyección en el extranjero, elegida por The New York Times como una de las siete marcas a seguir. ¿La ropa? Deportiva, casual y últimamente, ecológica. Rua das pedras 100. www.osklen.com
Sandpiper: Ropa y accesorios casuales con estilo para hombres y mujeres. La marca está siempre presente en las semanas de la moda de Brasil. Rua das pedras 156; www.sandpiper.com.br
Aqualung: esta marca nació en Buzios y se ha extendido a todo Brasil. Sus camisetas, con estampas ecológicas, son medio de concientización para el cuidado del medio ambiente. Hoy, el Instituto ecológico Aqualung, al alero de la marca, apoya varias causas ecológicas. Rua José Bento Ribeiro Dantas 1. www.aqualungbrasil.com.br
Richards: ropa casual y elegante para hombres y mujeres de diseño brasileño. Rua José Bento Ribeiro Dantas 116. www.richards.com.br
Farm: el 2002 la marca llegó a Buzios con prendas casuales y coloridas para mujeres. Rua José Bento Ribeiro Dantas 233, local B, C, D. www.farmrio.com.br
Paulo Nogueira: podrás encontrar accesorios y objetos de este joyero, cuyo sello es llevar el lenguaje arquitectónico del volumen y la estructura a sus piezas. Rua das Pedras 27. www.paulonogueira.com.br
ArmaSOM: disquería pequeña con varias opciones de música brasileña, jazz y blues. Rua das pedras 25.
ARTE Y ARTESANÍAS
Ivone R: En el taller de esta artista encontrarás sus tradicionales –y conocidas en todo Buzios- esculturas de papel maché. Travessa Sant´Anna 32, al final de la playa de Armação; www.ivoner.com.br
Ambar: artesanías, artículos de decoración y muebles de todo Brasil elegidos personalmente por su dueño durante sus viajes. Rua das Pedras 266.
Arte Marinha: ofrece el trabajo dedicado al mar y a la navegación, hecho por artesanos de Cabo Frío. Rua das Pedras 22.
Datos prácticos
Arriendo de boogies: Existe, a lo menos, una empresa especializada en estos vehículos livianos. Son muy útiles y entretenidos para recorrer la península, pero hay que exigir los más nuevos y menos usados para no tener que terminar su paseo caminando.
CUÁNDO IR
El buen clima de Buzios le permite ser un balneario agradable durante todo el año. Los turistas, sin embargo, suelen ir más en el verano, llenando playas y la Rua das Pedras. Por ese motivo, el mejor período para visitarlo es de marzo a mayo, y de septiembre a noviembre, porque el clima se mantiene estable y no hay tanta gente. Además en noviembre es el Festival de Cine de Buzios y los artistas famosos se encuentran al alcance de la mano.
LLEGAR
Buzios está a dos horas de distancia de Rio de Janeiro y puedes llegar desde allí en auto, van o taxi, con la posibilidad de arreglar que pasen por ti en la ciudad carioca.
Los buses salen siete veces al día desde el rodoviario principal de Rio y llegan a la estación de buses de Buzios en Estrada da Usina, a 10 minutos caminando del centro de la ciudad.
MOVERSE EN LA CIUDAD
Puedes arrendar un auto o tomar los taxis y buses para recorrer la península y viajar entre las playas. Sin embargo, una forma más entretenida es moverse en taxi acuático, los que sólo funcionan durante el día y desde las playas de João Fernandes hasta Tartaruga. Los puedes tomar directo en la playa, en el embarcadero de la ciudad o por teléfono. Recuerda acordar la hora en que te pasan a buscar. Tienen capacidad para 7 personas.
También puedes arrendar buggies. Hay, a lo menos, una empresa especializada en estos vehículos livianos. Exige los más nuevos para no tener que terminar el paseo a pie.
QUÉ LLEVAR
- Ropa ligera y cómoda
- Traje de baño
- Asegúrese de tener siempre una botella de agua.
DOCUMENTACIÓN NECESARIA
Carnet de identidad o pasaporte al día
IDIOMA OFICIAL
Portugués
Conozca su historia
Búzios significa caracoles y era la tierra de los indios tamoios, que en 1501 fue ocupada por jesuitas, portugueses y propietarios locales. En lo que fue la estancia Campos Novos, hoy la Praia dos Ossos, se explotó el aceite de ballena entre 1700 y 1767, hasta el virtual exterminio de esos mamíferos. En esta época, el vizconde portugués Brás de Pina se dedicó al comercio de esclavos africanos, incluso después de la abolición. Él los vendía al detalle en la vecina Río de Janeiro. En los años 50, Búzios era una aldea de pescadores que vivía sin pena, pero también sin gloria. Hasta que Brigitte Bardot, la famosa y bella actriz francesa, se enamoró de un brasileño-marroquí, Bob Zagury, y encalló en sus playas por un tiempo. Este ex pueblo ballenero debe su éxito de los últimos 40 años a los devaneos de la Bardot, hoy una ecologista defensora de los animales.
Buzios significa caracoles y era la tierra de los indios tamoios, que en 1501 fue ocupada por jesuitas, portugueses y propietarios locales. En lo que fue la estancia Campos Novos, hoy la Praia dos Ossos, se explotó el aceite de ballena entre 1700 y 1767, hasta el virtual exterminio de esos mamíferos. En esta época, el vizconde portugués Brás de Pina se dedicó al comercio de esclavos africanos, incluso después de la abolición. Él los vendía al detalle en la vecina Río de Janeiro. En los años 50, Buzios era una aldea de pescadores que vivía sin pena, pero también sin gloria. Hasta que Brigitte Bardot, la famosa y bella actriz francesa, se enamoró de un brasileño-marroquí, Bob Zagury, y encalló en sus playas por un tiempo. Este ex pueblo ballenero debe su éxito de los últimos 40 años a los devaneos de la Bardot, hoy una ecologista defensora de los animales.
No existen productos estrictamente propios de Búzios, pero sí abundan cosas hermosas en artesanías y arte. Casi todo se halla en las cuatro cuadras de Rua das Pedras, en pequeñas tiendas y en unos cuantos shoppings. Visite el Tatwi, en el Praia do Canto, y el Shopping Center de Búzios.