Foz de Iguazú. Puerta de entrada al paraíso natural



¿Por qué ir a Foz de Iguazú?

Es una pequeña ciudad brasileña visitada por más de un millón de turistas en temporada alta debido a las maravillas naturales de la región.

El gran atractivo de esta zona es su particular ecosistema y la posibilidad que nos da de admirar directamente la majestuosidad de esos paisajes. Podemos vivir la increíble experiencia de ser mojados por la llovizna producida por la caída del agua de las cataratas, o podemos gozar la formación de un arcoiris tras otro; llegar hasta los pies de algún salto..., siempre respirando la quietud de lo natural, sin tiempo ni límites. Hay una excelente oferta de hoteles en Foz de Iguazú, que entregan todas las comodidades para vivir las mejores aventuras.

¿Qué tienes que ver en Foz de Iguazú?

Cataratas de Iguazú: declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO en 1986, éste es uno de los destinos turísticos más visitados de Sudamérica, visita imperdible para cualquier persona que pasa por Foz de Iguazú.

Estas famosas cataratas se encuentran muy cerca de la ciudad, a sólo 20 kilómetros del centro, en el Parque Nacional Iguazú, que está dividido en una parte brasileña y otra argentina. Ambos países comparten esta belleza de más de 270 cascadas y 19 grandes saltos de agua, instalada en medio de una exuberante vegetación de selva tropical y una variada fauna nativa.

Desde Foz se ingresa al lado brasileño de estas tremendas cascadas que pueden llegar a los 82 metros de altura y a los 4 kilómetros de ancho, cuadruplicando en amplitud a las Cataratas del Niágara. Hay una serie de senderos y pasarelas en las que es común cruzarse con mariposas multicolores y coatíes que se acercan al turista para recibir un poco de comida (ojo, que muerden).

Tras una agradable caminata se llega a una pasarela instalada frente a la Garganta del Diablo, una de las caídas de agua más impactante y que, de seguro, te dejará empapado.

Parque Nacional Iguazú: este parque ubicado alrededor de las cataratas tiene una extensión de 240 mil hectáreas, de las cuales más de la mitad corresponden al lado brasileño. También cuenta con miles de especies vegetales y una gran variedad de aves, mamíferos y peces.

Parque de las Aves: está dentro del mismo conjunto natural. Se trata de un terreno de 16 hectáreas y sólo un cuarto de él está habilitado para el público. Allí se ha trabajado en la conservación de toda clase de pájaros que están en peligro de extinción. Además de las casi mil de 150 especies diferentes, provenientes de Brasil y otros lugares del mundo, podrás ver de cerca serpientes, yacarés y monos.

Represa de Itaipú: fue inaugurada en 1977 y es una obra conjunta de Paraguay y Brasil. Se encuentra en el Río Paraná, a sólo unos minutos de Foz de Iguazú, y es el mayor complejo hidroeléctrico del mundo, con un área de embalse de más de 180 kilómetros de longitud. Aquí conocerás la historia de la represa a través de un video, verás su funcionamiento, su museo y te podrás asombrar con su tamaño. De noche, un complejo de 519 reflectores y 112 luminarias sobre la represa ofrecen un espectáculo único.

Foz de Iguazú: el centro de esta ciudad es bastante pequeño y pintoresco. Carece de grandes monumentos, iglesias extraordinarias y peatonales concurridas, pero goza de la calidez de cualquier lugar brasileño. Es bastante tranquilo, se recorre a pie y tiene algunas construcciones interesantes que vale la pena ver, como la Iglesia Matriz, el Templo Budista y la Mezquita Omar Ibn Khattab.

Mineral Park: está en la entrada de la Ruta de las Cataratas. Aquí se puede ver el proceso de lapidación de piedras brutas semipreciosas, una de las grandes riquezas de Brasil. También se puede visitar el museo instalado en el lugar, con colecciones de amatistas, topacios y aguamarinas ya trabajadas.

¿Qué deberías conocer con más tiempo?

Las tres fronteras: si visitas el Hito de las Tres Fronteras habrás pisado tierra de Paraguay, Argentina y Brasil al mismo tiempo, porque es el sitio exacto en el cual ellos se encuentran. Está a sólo seis kilómetros del centro de Foz de Iguazú. Para simbolizar la unión hay tres obeliscos de piedra y cemento pintados con los colores de las respectivas banderas de estas naciones.

Ciudad del Este: la segunda ciudad más importante de Paraguay está a una media hora de Foz de Iguazú. Es un área de intenso intercambio comercial, muy bulliciosa, desordenada y caótica, donde se puede encontrar de todo a buen precio y durante todo el día, pues es zona libre de impuesto y las tiendas cierran tarde. Es el reino de las imitaciones, donde si pagas con tarjeta de crédito te hacen un recargo, y las posibilidades de cambiar un producto fallado. Para llegar a Ciudad del Este hay que pasar por el Puente de la Amistad, que une Brasil con Paraguay. Tiene una extensión de 552 metros y suele estar atochado de autos y buses que no logran avanzar y vendedores que ofrecen sus mercancías en las ventanillas de todos los automóviles. Más te conviene bajar y atravesarlo a pie, junto a los contrabandistas, ante la pasividad policial. Es una experiencia diferente que no olvidará. De pasada, empezará a familiarizarse con el ambiente de esta área comercial.

Un paseo por el lado argentino: Puerto Iguazú está en Misiones, una provincia en el lado argentino. Recibe menos visitantes que Foz; sin embargo, desde allí se puede conocer el otro lado de las Cataratas de Iguazú, con una vista más amplia, aunque no tan atractiva en conjunto como en el lado brasileño. Son experiencias distintas. Más caminada la argentina, pero con un acceso más cercano a las aguas principales. Más panorámica la brasileña… y con menos caminata. Puerto Iguazú está a diez minutos del centro de Foz y se puede conocer otro importante puente, el Tancredo Neves, que une ambos países y mide 486 metros.

Bosque guaraní: otra mirada al impresionante paisaje brasileño. Aquí la vegetación es abundante. También hay arroyos y más de 600 animales de distintas especies. Es un buen lugar para pasear por el día y disfrutar de la naturaleza.

Minas de Wanda: son yacimientos a cielo abierto de piedras preciosas y semipreciosas. Allí se pueden ver los procesos de extracción y lapidación de piedras semipreciosas, como esmeralda, amatista, rubí, topacio aguamarina, y realizar el recorrido con guías especializados, conociendo una de las plantas, los talleres de procesamiento y elaboración. La visita termina en los salones de exposición y venta de joyas y gemas. En estas pequeñas tiendas especializadas se pueden comprar piedras en bruto o trabajadas. Están a 55 kilómetros de Foz de Iguazú.

Misiones San Ignacio Miní: estas ruinas jesuitas están a 240 kilómetros de Foz de Iguazú, por el lado argentino. Datan de 1695 y están muy bien conservadas, al igual que las misiones paraguayas de Trinidad, que están enfrente, al otro lado del río. Aún es posible recorrer el trazado urbano en el que se reconoce la plaza central, el templo, las viviendas, la biblioteca, y la capilla donde compartieron misioneros de la Compañía de Jesús y los aborígenes de la zona.

Su historia

Las tierras de la actual ciudad de Foz de Iguazú fueron habitadas en un principio por los indios guaraníes, un grupo semi-sedentario que se dedicaba a la agricultura, la cerámica y la navegación.

La formación de la ciudad como tal es posterior al descubrimiento de las Cataratas por parte de los españoles en 1541, cuando llegó allí la expedición de Alvar Núñez Cabeza de Vaca, gobernador de la colonia española del Río de la Plata. Quedó estupefacto, como nosotros hoy, y más. Fue este español quien le dio un primer nombre a la zona: Salto de Santa María, pero luego fue impuesto el nombre ancestral que le habían otorgado los propios guaraníes: Iguazú, que significa Aguas Grandes.

En 1601, los jesuitas iniciaron uno de los procesos de evangelización más interesantes en el estado de Paraná y Uruguay, en donde comenzaron a construir la famosa República India. Los guaraníes fueron agrupados en comunidades y los jesuitas organizaron el trabajo agrario y de construcción. Pero esto cambió años después con la llegada de los aventureros portugueses, llamados bandeirantes, quienes fundaron pequeñas aldeas, atraparon diez mil indios y los convirtieron en esclavos. Los jesuitas reaccionaron rápidamente y huyeron con doce mil guaraníes, enfrentando el enorme obstáculo que significaba atravesar ese entorno de cascadas y piedra. Finalmente, los jesuitas fueron expulsados por los españoles y portugueses a fines del siglo XVIII.

En el siglo XIX, el gobierno brasileño decidió instalar una serie de bases militares a lo largo de la frontera con Argentina y Paraguay. En la confluencia de los ríos Iguazú y Paraná se estableció un puesto militar avanzado desde el cual se inició la exportación de madera y se sacó partido a la fertilidad de las tierras. Este estímulo económico dio origen a la pequeña localidad de Foz de Iguazú.

Hoy la ciudad tiene 270 mil habitantes y constituye el centro urbano más importante del Polo Turístico Internacional de Iguazú, formado por Ciudad del Este y Puerto Iguazú. Atrae a personas del mundo entero debido a su excelente situación fronteriza, pues recibe a los comerciantes de la frontera paraguaya y a los millones de turistas que desean conocer las maravillas del Parque Nacional, recibiéndolos en una muy buena infraestructura que hay en los hoteles en Foz de Iguazú.

¿Dónde comer?

En Foz de Iguazú no encontrarás grandes novedades gastronómicas, pero sí podrás comer bien y a un buen precio. La mayoría de los restaurantes son de comida internacional, tipo buffet y también de venta por kilo.

Un plato tradicional de la zona es el Pirá de Foz, preparado básicamente con surubí o dorado, oriundo del río Paraná.

En la ciudad, la mayoría de los restaurantes y cafeterías se reparte en calles centrales como Rua Marechal Deodoro, Avenida Brasil y Jorge Schimmelpfeng.

Son típicas en Foz las churrascarías, donde encontrará el tradicional churrasco gaucho, entre otros tipos de carne. Algunas recomendables son Búfalo Branco (Rua Engenheiro Reboucas 530) y Boi de Ouro (Av. Paraná 1712).

Para mariscos y pescados, una apuesta segura es Trapiche (Rua Marechal Deodoro 1087). Tiene algunas especialidades bahianas, como moqueca y caldeirada.

¿Dónde salir de noche?

Foz de Iguazú es de noches animadas, sobre todo los viernes y sábados, cuando se ve gente en las calles, los bares y restaurantes funcionan hasta tarde y se montan excelentes shows musicales que rescatan las tradiciones de Brasil, así como también la música y bailes de los países vecinos.

La esquina de las avenidas JK y Jorge Schimmelpfeng es el epicentro de la vida nocturna, con muchos pubs y restaurantes onderos, como el Bar do Capitão (Av. Jorge Schimmelpfeng 288) y Tass Bier & Club (Av. Jorge Schimmelpfeng 450). Para una amplia carta, con énfasis en la cachaça, conviene ir a Cachaçaria Água Doce (Rua Benjamin Constant 63).

Un buen panorama son los shows nocturnos que se presentan en distintos puntos de la ciudad, en teatros y hoteles en Foz de Iguazú. Algunos de ellos son el Oba Oba Bottega, espectáculo de samba con mulatas brasileñas (Av. Mercosul 4.000, próximo al Puente Tancredo Neves) y la cena-show en el Teatro Plaza Foz (BR 277, kilómetro 726), con bailes típicos de los tres países: danzas guaraníes y el baile de la botella de Paraguay, tango argentino, samba y lambada.

¿Dónde comprar en Foz de Iguazú?

Debido a la cercanía con la zona comercial de Ciudad del Este, las compras no parecen muy atractivas en Foz de Iguazú. La variedad de productos no es tanta como en la frontera uruguaya y los precios pueden ser más altos. La mayoría de las tiendas se concentra en los alrededores de Avenida Brasil, Rua Barbosa, Rua Almirante Barroso, y Quintino Bocaiuva.

Si decides ir a Ciudad del Este, ojo con los productos falsificados, trata de pagar en efectivo, y verifica que lo que compres esté en excelentes condiciones. Las posibilidades de que puedas cambiar tu compra son remotas.

¿Qué datos son útiles en Foz de Iguazú?

¿Cuándo ir?

Es un clima subtropical, muy húmedo, con temperaturas medias de 15° C en invierno y 26° C en verano, y lluvias abundantes durante el año. Debido al intenso calor, la mejor época para visitar Foz de Iguazú es entre abril y octubre.

¿Dónde llegas?

Son tres los aeropuertos internacionales ubicados en la Triple Frontera: el Foz do Iguazú, el de Cataratas de Iguazú y el Guaraní. El más popular es el Aeropuerto Internacional Foz de Iguazú, a medio camino entre el parque y la ciudad. Ahí es posible tomar taxis para recorrer los 13 kilómetros de distancia a la ciudad, y también hay buses que realizan el mismo recorrido, a menor precio, pero más lento.

En taxi puedes llegar a cualquiera de los hoteles en Foz de Iguazú. Los buses de larga distancia llegan al Terminal Rodoviario, que está a unos cuatro kilómetros del centro de Foz.

¿Cómo moverse en Foz?

El centro de Foz es pequeño y, por ende, caminable. Hay muchos taxis y buses urbanos.

Para trasladarse a las cataratas o al parque, hay buses especiales que circulan por las avenidas Juscelino Kubitschek y Jorge Schimmelpfeng hacia la Avenida das Cataratas. Arrendar un auto también es una buena opción, en especial si te interesa cruzar al lado argentino de las cataratas.

¿Qué necesitas llevar?

- Zapatos muy cómodos y que no se resbalen fácilmente.

- Capa de agua o impermeable para las cataratas.

- Repelente.

- Bloqueador solar.

¿Qué documentos necesitas?

Pasaporte al día o carnet de identidad.

Moneda

Real.

Idioma

Portugués.

 
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