¿Por qué debería ir?
La capital cultural del Sur ya no quiere darle la espalda a su río. Usando el sistema overcraft y más imaginación, la ciudad inicia el segundo descubrimiento del Biobío. En verdad es río revoltoso, pero no lo han sido menos los estudiantes de la Universidad y los mineros del carbón. Es parte de los genes históricos de esta hermosa región, que ya consigue nobleza turística explotando el Parque de Lota con sus Isidoras; la primera central hidroeléctrica latinoamericana con el propio Thomas Alba Edison; los lagos y paisajes del Arauco indómito, y las noches fiesteras de Concepción. Por estos días empieza a ganar pantalla la famosa Cueva de los Pincheira, que muchos quieren visitar cuando van camino al esquí y a las termas de Chillán. Otros prefieren meterse bajo la tierra y bajo el mar en los piques de Lota, fotografiar a las araucarias trepadoras de Nahuelbuta y acercarse a los ocultos pastores pehuenches de la reserva de Ralco. Los buscadores de historia se lanzan al abordaje del Huáscar en Talcahuano, o a los numerosos museos de Concepción y ciudades vecinas. Otro Chile por descubrir en una región tan grande como Holanda.
¡No se lo pierda!
El Huáscar. Reliquia del combate naval de Iquique en la vecina Talcahuano. Se cree que es el acorazado más antiguo del mundo a flote. Las historias de dos héroes latinoamericanos, el chileno Prat y el peruano Grau, se unen a bordo de esta nave, que permanece activa desde 1864. El pequeño acorazado fue construido en Inglaterra. El 8 de octubre de 1952, fecha conmemorativa del Combate de Angamos, en la cual este buque fue capturado por la Armada nacional, fue oficialmente convertido en un santuario de las armadas chilenas y peruanas. Ha sido sometido a dos largos períodos de restauración. La visita a su museo es emocionante, imperdible.
La Catedral. Ricos artesonados y vitrales. Imagen en madera policromada de la Inmaculada Concepción, siglo XVIII, frente a la Plaza de la Independencia y sus tilos centenarios.
Mural para viajeros. La Estación merece una visita por el mural realizado entre 1943 y 1945 por el artista Gregorio de la Fuente. Es un relato de la historia de Concepción hasta fines de la segunda guerra mundial. El artista, en 1943 hizo estudios de arte mural en Argentina, en 1945 terminó el mural de la Estación de Concepción y al año siguiente se perfeccionó en la Escuela de Bellas Artes de París y en la Grand Chaumiere. Murió en 1999, a los 89 años.
Parque de Lota. A 34 kilómetros de Concepción, es el más tradicional, el más hermoso y más europeo de los parques botánicos del sur de Chile, creado en el siglo XIX por la familia Cousiño, propietaria de las minas de carbón. En sus más de 14 hectáreas podemos admirar 36 estatuas, 8 jarrones y 4 surtidores de agua, la mayoría traídos de Europa. Destacan Las Venus en baño, de Christophe-Gabriel Allegrain, de quien se exponen dos esculturas en el Louvre, salón Richelieu (1719-1795); Ninfa Almatea, de Jullien, y las Alegorías de las Cuatro Estaciones, de Auguste Moreau (1834-1917). También veremos faisanes, cisnes de cuello negro, pavos reales y lagunas donde nadan patos, gansos silvestres y otras variedades de aves, y un conservatorio de plantas, que alberga -entre muchos otros- un ejemplar de árbol del pan, especie tropical originaria de Indonesia, único ejemplar en el país. El parque fue diseñado por un inglés de apellido Bartlet y terminado por el irlandés O’Reilly. Para descansar y disfrutar de la belleza del jardín botánico existe un restaurante familiar instalado en una casa construida en 1864. Como guías, debidamente ataviadas, trabajan graciosas jóvenes de Lota, conocidas por el nombre de Isidoras, en recuerdo de la mujer excepcional que fue Isidora Goyenechea Gallo, rica heredera de mineros. Ella trajo especies vegetales de varios continentes, que ocuparon ese gran espacio entre el mar y el antiguo cerro de las hulleras o carboneras. Fue casada con su hermanastro Luis Cousiño, único heredero del magnate Matías Cousiño Jorquera, quien se iniciara como mayordomo de labores en Chañarcillo, trabajando para la familia Goyenechea. Terminó casado con la viuda del minero de la plata Ignacio Goyenechea. A mediados del siglo XIX, compró el predio donde se iniciaron las labores del carbón de Lota. Este hombre visionario, de sangre portuguesa y española, era hijo de Ventura Cousiño Zapata y Josefa Jorquera Alfaro. Murió muy poco después (l863), y por lo tanto su hijo Luis y la esposa de éste, su hijastra Isidora Goyenechea, han dejado sus nombres más claramente asociados al famoso mineral y al gran parque de Lota. Luis Cousiño usó como segundo apellido el de Squella, pero de su madre no se entregan normalmente antecedentes, salvo su nombre, Loreto Squella Lopetegui, y que murió en el parto. En ese tiempo, don Matías era un joven auxiliar del Correo de Valparaíso (su padre también era empleado de Correos en esa época). El niño Luis Cousiño fue criado por la millonaria esposa de su padre, Luz Gallo, junto a su hermanastra Isidora, que luego se convertiría en su esposa. A ese niño sin madre le debemos no sólo el parque de Lota, sino grandes obras de progreso, entre otros el Parque Cousiño de Santiago, ahora llamado Parque O’Higgins, que no fue regalado sino diseñado por él, a petición del gobierno de Chile.
Viaje bajo el mar. Para saber cómo se trabajaba el mineral de Lota, se realiza hoy un verdadero tour al centro de la tierra. Las vetas están bajo el mar, a varios cientos de metros. Los visitantes, acompañados de un ex minero del carbón, descienden en los viejos ascensores o jaulas, y caminan por las hoy paralizadas galerías. Una experiencia que permite acercarse a la dura realidad que vivían miles de trabajadores del carbón hasta casi los inicios del siglo XXI. En estas galerías se hicieron muchas de las filmaciones de la película Sub Terra, estrenada el 2003. Ahora se recorre la mina Chiflón del Diablo, o Don Carlos, luego de bajar cerca de 300 metros en una de las viejas jaulas. Se caminan unos 850 metros en unas dos horas, un verdadero safari bajo tierra. La temperatura es de 23 grados en el fondo de la mina. La invitación es a cantar el himno del minero con los guías lotinos, a escuchar las historias e historietas desde los Cousiño a los Zapata, a comer el Manche Minero en la cafetería y a llevarse un trozo de carbón piedra de 100 millones de años. También a sentirse un minero de Lota más, con un poco de bronca en la punta de la lengua.
Renace el Biobío. Es interesante asomarse al sector del río Biobío que atraviesa Concepción. Está en proceso de un cambio radical. La ciudad ha vivido un siglo dándole la espalda, y ya lo está mirando de reojo. Avanzan los planes para hacerlo navegable nuevamente, y otros para recuperar la ribera norte, entre el puente Juan Pablo Segundo y puente Viejo. La idea es intervenir 140 hectáreas. En ellas se proyecta construir el Barrio Cívico en el área ocupada ahora por la antigua estación de Ferrocarriles. La terminal sería remodelada y se levantarían ocho torres para albergar a las oficinas estatales. En la ribera norte se proyecta construir el Teatro Pencopolitano y, eventualmente, un casino de juegos. La costanera total desde Talcahuano hasta Chiguayante tendrá una extensión aproximada de 15 kilómetros y permitirá disminuir considerablemente los tiempos de viaje entre una y otra comuna. El plan de navegación se iniciará con aerodeslizadores u overcraft, que permitirían organizar circuitos turísticos en áreas que conservan vestigios de fortificaciones españolas. Podría avanzarse río arriba hasta Ralco, y hasta la laguna El Barco, en el alto Biobío. Quienes recorran el Biobío podrán hacer pesca deportiva, observación de fauna y flora, cabalgatas, cámping , fotografía y turismo aventura. Concepción quiere ser un gran centro de turismo en esta década.
Isla Santa María. Desde el muelle de Lota zarpan lanchas que llegan a esta isla de costas acantiladas y abruptos cortes verticales, de ondulados lomajes y sólo 22 kilómetros cuadrados. Sus tres mil habitantes viven de la pesca y la recolección de mariscos. Tiene hermosos parajes, buenos para excursiones a pie o a caballo, y playas que comienzan a conquistar a los amantes de la pesca submarina. Hay buenas arenas para la pesca de orilla, cercanas a espesas concentraciones de helechos y nalcas. Congrios, merluzas, cojinovas y róbalos pican aquí como mosquitos. Hay alojamiento sencillo, se arriendan caballos y botes y se hacen viajes en tractor. La lancha, llamada Cardenal Silva Henríquez, tiene capacidad para 60 personas, sale desde Lota tres veces a la semana. El viaje dura dos horas. Hay taxis aéreos desde Carriel Sur, Concepción. La isla es de forma triangular y tiene una superficie de 22,6 kilómetros cuadrados. En el litoral surgen helechos y nalcas. La vía principal une Puerto Sur con Puerto Norte (a 7 kilómetros). Se ubican en este lugar algunas playas: La Ballena, Espolón, caleta Tres Cuevas y otras menores.
Chivilingo. En un atractivo lugar turístico se ha convertido la primera central hidroeléctrica que tuvo Chile (1897), financiada por los Cousiño para dar energía a la industria del carbón de Lota. Los ingenieros recibieron apoyo de la Edison General Electric, empresa fundada por el genio norteamericano, que moriría tres décadas más tarde. Al cerrarse las vecinas minas del Lota, exactamente un siglo después, a mediados de 1997, el gobierno y la Fundación Chile desarrollaron aquí el Complejo Turístico Central Hidroeléctrica Chivilingo. En medio de la vegetación existente en seis hectáreas, hay cien sitios equipados con mesas, asadores y sombreaderos, piscinas para adultos y niños, juegos de agua, área de mil m2 de juegos infantiles, cafetería, restaurante, baños con agua caliente, duchas, vestidores, WC, guardarropía, y, además, tres senderos guiados, que llevan a dos cascadas. Se puede cabalgar y disfrutar del río Chivilingo, que bordea el complejo turístico por el lado norte.
Si tiene más tiempo
Salto del Laja. A 97 kilómetros al sur de Concepción, por la Carretera Panamericana, el río Laja cambia bruscamente de nivel y sus aguas se precipitan en tres o cuatro magníficos saltos de 30 a 55 metros. Numerosos arco iris se ven a menudo en medio de las microscópicas gotas de agua que suben desde el cañón rocoso. Hay hotel y restaurantes para servir a muchos viajeros que interrumpen su viaje por la Panamericana para tomar fotografías y disfrutar de este gratuito espectáculo de luz y sonido. La ciudad más próxima es Los Ángeles, a 32 kilómetros.
Lago Lleu-Lleu. Un descanso completo en cabañas turísticas o carpas, teniendo como anfitriones a comunidades mapuches, a orillas de un lago casi virgen. Sólo encontrará catorce cámpings en propiedades indígenas y el resto son bosques y plantaciones. Deberemos recorrer 180 kilómetros desde Concepción, por la ruta P-70, de Cañete a Tirúa, y avanzar 1.500 metros más desde el letrero que indica el desvío a Contulmo. Junto a un puente se hallará, a la izquierda, un letrero de bienvenida y un mapa que le mostrará el lago y sus sectores de cámping. Los cámping Boyeco y Lorcura disponen de algunas cabañas para seis o siete personas. El hostal Millaray da servicios más completos, y los otros disponen de sitios para instalar carpas y servicios. Algunos arriendan caballos, otros dan servicios de guías para bordear el lago. Es, sobre todo, un lugar muy bueno para la pesca de salmones, lisas, pejerreyes, truchas y carpas de hasta 20 a 25 kilos (eso dicen los pescadores, pero a ellos -ya lo sabemos- debemos creer la mitad de las mitades). Hay pocas playas, pero sus aguas son temperadas y quizá las más limpias de Chile. En total son 2.400 los comuneros mapuches que reciben el 80 por ciento de sus entradas por el turismo. En otro sector del mismo lago, Huillinco, 25 kilómetros al sur de Contulmo, algunas familias mapuches construyeron 10 cabañas, completamente equipadas, para cinco personas. Alrededor de cada una de ellas, hay un sector de cámping, estacionamiento y quinchos para asados. Todas tienen acceso a una playa de arena. Han recibido respaldo de la municipalidad de Contulmo y del Fosis.
Cueva de los Pincheira. Es un rústico patrimonio histórico del siglo XIX. Sirvió de refugio por mucho tiempo a los montoneros realistas comandados por los hermanos Pincheira, que saquearon Chillán en 1819 durante la llamada Guerra a Muerte, después de la batalla de Maipú. Estos grupos actuaron entre 1817 y 1832. Fueron reducidos, finalmente, por el general penquista Manuel Bulnes. En los altos de Ñuble, cerca del valle de las Trancas, encontraremos el Shangri-La, lugar para camping y excursión. Siguiendo un poco más abajo, el viajero se encuentra junto al camino con una enorme cueva, donde los hermanos Pincheira y unos 400 hombres que les seguían, pasaban las noches. En ella pueden reposar unas 400 ovejas. Demostrando una vez más que los fantasmas nunca mueren, un hombre de la zona relata en el 2004: Todas las mañanas, antes de que salga el sol, se oye el cansado rodar de una carreta que se acerca a Recinto. Y entre los vaivenes de sus pesadas ruedas y el rumor de unos sollozos contenidos de mujeres, la carreta pasa. De pronto, su ruido característico y el llanto dejan de percibirse. La cueva está esculpida en un farallón de columnas hexagonales de basalto. Se trata de una gran caverna, poco profunda, en la cual hoy se desafía a los Pincheira al haber instalado un bucólico sitio de cámping. El pueblo vecino, Recinto (a 13 kilómetros), tiene servicios básicos para el automóvil, y su horizonte es de canelos, maquis, arrayanes y olivillos, que cubren la precordillera que nace. La cueva de los Pincheira puede ser visitada en un viaje (muy recomendable) desde Concepción a las termas y centro de esquí de Chillán. Los auténticos Pincheira se llamaron José, Antonio, Pablo y Santos.
Reserva Nacional Ralco. Situada en tierras pehuenches, esta reserva pide más de dos horas de viaje, pero se las merece. Hay que tomar una vía que bordea el apacible lago Pangue y el imponente río Biobío, y se interna en el corazón del Chile indígena. Tiene bellas colonias de araucarias que habitan a orillas del volcán Callaqui, con más de 3.000 metros de altura, siempre nevado. Se pasa por laguna La Mula, con área de cámping, y los sonoros esteros Loncotahue, Vilcuncura y Quillaicahue. En la Guardería de Quillaicahue, acceso principal de la reserva, veremos muchas araucarias, que pueden ser las más altas de Chile, con 800 años de vida. En el siglo XXI numerosas familias de pastores pehuenches siguen trayendo a esta reserva, sus rebaños de ovejas y cabras. Lo hacen cuando la nieve se derrite (entre septiembre y octubre) y los pastos brotan como por milagro, robustos, hermosos. Se inician las veranadas. Hoy son 25 familias las que pasan allí seis meses de cada año con sus rebaños. Los hombres del pehuén son los auténticos dueños de casa -aunque haya guardias de la CONAF-, y visitarlos no sólo es gesto de cultura, sino de que se sabe disfrutar del Chile de otros siglos que aún nos queda.
Provincia de Arauco. Tiene el hermoso lago Lanalhue, aún no muy tocado por el turismo, y cerca el Parque Nacional Nahuelbuta (Novena Región), con bosques de araucarias en un paisaje de cuentos. En su extremo sur está el poblado de Contulmo, que no puede ocultar la influencia de colonos alemanes y franceses. Algo más al sur se encuentra el casi desconocido lago Lleu-Lleu (ver en No se lo pierda). Hacia el sur se encuentran las ciudades de Lebu, Cañete y Curanilahue. Especialmente Lebu, ex capital de la antigua provincia de Arauco (antes de la regionalización de Chile), empieza a asomarse como importante centro de turismo aventura para los habitantes de la región. Se hace canotaje turístico por el río Lebu, y se ha hecho conocido el Open Raid Dunas, preferida por jeeperos de varias regiones. El río que le dio su nombre era considerado hasta mediados del siglo XIX el límite de la penetración chilena en el territorio lafkenche. En 1852 se descubren las primeras vetas de carbón de piedra, y pronto se funda Lebu, incorporando con ello definitivamente toda esa zona a la soberanía nacional. La ciudad minera tuvo un rápido desarrollo: en 1875 era nombrada capital de Arauco. El río Lebu al llegar a su desembocadura en el mar es la puerta de salida natural de la zona interior del territorio araucano.
Fuerte de La Planchada:
Fortaleza española fundada en 1687, ubicada a 12 kilómetros al este de Concepciónen la comuna de Penco. Es una huella de la historia de Chile construida para la defensa en la lucha contra los araucanos. En la actualidad sólo se mantienen tres cañones. Está ubicado a 50 metros de la Estación de Ferrocarriles de Penco, comuna distinguida por las actividades forestales, pesqueras y portuarias.
Fuerte Santa Juana de Guadalcazar:
Fuerte español fundado el 8 de marzo de 1626 por Luis Fernández de Córdova y Arce y declarado Monumento Nacional. Se encuentra ubicado a 52 kilómetros al sur de Concepción. En la actualidad sólo posee los muros perimetrales y el portón de acceso. Desde el lugar se observa el río Bio-Bío y parte de la ciudad de Santa Juana, cuyas actividades principales son la agrícola y la forestal.
Experiencia de viaje:
Fui el año 2001 a Concepción. Nunca había estado. Sólo conocía el Huáscar, pero a Concepción no había ido. Lo encontré bien bonito. Todo lo que es Pingueral es súper lindo y exclusivo. Dan bastantes ganas de tener una casa ahí. La única lata es que queda un poco lejos de Santiago como para ir los fines de semana, pero es muy bonito.
En cuanto a la ciudad misma, me llamó harto la atención la Plaza de la Independencia. Vale la pena visitarla. De partida porque es un sitio histórico. Ahí se proclamó la Independencia de Chile; pero, además, la plaza conserva el trazado original de esa época.
El Huáscar también lo encontré un paseo imperdible. Por lo que significa históricamente y porque también es bonito como embarcación, ya que se han preocupado de mantenerlo y arreglarlo. Piense que es del año 1864, uno de los acorazados más antiguos del mundo y más encima ha sobrevivido a varios combates, como la Guerra del Pacífico.
Otro tipo de partes como la Catedral y los fuertes de La Planchada y el Santa Juana de Guadalcazar son paseos que tienes que hacer si es que visitas la zona. Además, en un día puedes visitar los fuertes, la Catedral, el centro de la ciudad. Otro día ir al Huáscar, a Pingueral, si hay buen clima ir a alguna playa, entre otras cosas. En verdad que hay bastantes cosas que hacer y la gran mayoría de los sitios vale la pena visitarlos.
También tienes cosas artísticas como la Pinacoteca de la Universidad de Concepción, que tiene la colección más completa de pintura chilena. Tienes varios museos, como el de Historia Natural, el Museo y Parque Hualpén, que es precioso, el Museo de la Catedral. En definitiva, puede regodearse con los panoramas y cosas que se pueden hacer en Concepción.
MARGARITA FRESNO, VIAJE EN FEBRERO DE 2002.
Conozca su historia
Fue creada por Pedro de Valdivia y el general Bernardo O’Higgins declaró en ella la independencia de Chile en 1818. Son los dos hechos más importantes de su historia.
Se considera como fecha de su fundación el día en que se terminó de construir el fuerte de la Concepción: 3 de marzo de 1551. Sin embargo, el propio Valdivia dijo que debería considerarse como fecha de la fundación el 5 de octubre de 1551.
Fue destruida por los mapuches poco tiempo después (28 de febrero de 1554), y su población huyó a Santiago. García Hurtado de Mendoza la refundó el 6 de enero de 1564, en el mismo lugar, que corresponde a la actual ciudad de Penco. Varios terremotos la afectaron gravemente, hasta que finalmente -dos siglos después de su fundación- fue trasladada al valle de la Mocha, donde hoy está emplazada (8 de diciembre de 1754). La decisión fue tomada mediante votación en cabildo abierto. Por célula real se le dio el nombre de Concepción de la Madre Santísima de la Luz.
Religión y política
Durante la colonización española fue la segunda o tercera ciudad más importante de Chile, y era notoria la rivalidad con Santiago en ese período y luego en la etapa independiente. Durante el siglo XX, la ciudad tuvo un rol político y cultural de primer orden, principalmente por la Universidad de Concepción, baluarte del pensamiento laico y masón en una sociedad nacional fuertemente influida por el pensamiento católico. En la segunda mitad del mismo siglo, en sus aulas surge el MIR, movimiento revolucionario identificado con la Revolución Cubana, que tuvo mucha gravitación en la izquierda chilena. Tanto el gobierno del presidente Salvador Allende como el de la Junta Militar que lo derrocó, fueron afectados -aunque de distintas maneras- por ese movimiento gestado en la pequeña burguesía de Concepción. El carácter laico de su universidad experimento un cierto repliegue a partir de 1973, al ser intervenida por el gobierno militar. Todo un símbolo fue el nombramiento como director de su Escuela de Economía del ingeniero comercial Joaquín Lavín Infante, fervoroso católico y miembro del Opus Dei (que en 1999 sería candidato presidencial de la centroderecha.).
Concepción, en su condición de capital de la región de Biobío, fue también protagonista y escenario de duros enfrentamientos sindicales y mineros, especialmente de los trabajadores del carbón de Lota y Lebu, hechos que coparon varias décadas del siglo XX.
Universidad de Concepción
La Universidad de Concepción, creada en 1919, es una institución que tiene gran importancia en la economía y cultura de la región. Desde el siglo XIX, algunos destacados rectores del Liceo de Concepción hacían ver la necesidad de crear cursos superiores en ese centro de enseñanza. No se lograba concretar, sin embargo, a pesar de que interpretaba a la sociedad penquista, por la falta de la organización de todas las personas que así pensaban, como señalara editorialmente el diario El Sur en 1917. (Este diario ha sido también un factor importantísimo en la creación de un pensamiento regional, a veces regionalista). La primera reunión para proponer la creación de la universidad y de un hospital clínico se realizó el 23 de marzo de 1917, en la Alcaldía. Nacieron de inmediato carreras básicas: aritmética, inglés, mecanografía y taquigrafía. Pero se proyectaba la idea de crear en 1919 los cursos de odontología, farmacia y química industrial.
Este fue el inicio de un centro de pensamiento, enseñanza y práctica política que ha pesado fuertemente en la historia del Chile contemporáneo. Y también participa de la cultura global. En el verano del 2004, organizó el Primer Foro Mundial de Biotecnología, con participación de más de un centenar de científicos, entre ellos, varios Premios Nobel. Fue la primera reunión de esta naturaleza realizada en América Latina.
Dónde se ubica
Concepción se encuentra a 515 kilómetros al sur de Santiago, sobre las orillas y la desembocadura del río Biobío. El viaje aéreo Concepción-Santiago dura 50 minutos, y, en auto, unas 6 horas. Es capital de la Región del Biobío, que limita al norte con la Región de Maule, al sur con la Región de la Araucanía, al este con Argentina y al oeste con el océano Pacífico. A la misma región pertenecen las provincias de Arauco, Ñuble y Biobío. Abarca una superficie de 36.929 km2 (apenas inferior a la de Holanda). El territorio insular lo componen tres islas principales: Quiriquina, ubicada en la bahía de Concepción; Santa María, en el golfo de Arauco, y Mocha, frente a Tirúa, en el extremo sur de la provincia de Arauco.
Su clima
Templado cálido, tipo mediterráneo, lluvioso. Sus temperaturas oscilan entre los 14° C y los 12,4° C en la costa y las zonas cordilleranas. En invierno, las máximas son de unos 12° C, y las mínimas de 3° C. En la zona cordillerana, estas temperaturas bajan unos 2 grados. Las precipitaciones son superiores a los mil milímetros anuales, y se concentran en el período abril-noviembre.
A qué museos ir:
Museo de Historia Natural. Conserva alrededor de 11 mil piezas en sus colecciones arqueológicas, etnográficas, botánicas y otras. En pleno proceso de renovación y gran ampliación, este centenario museo de la Plaza Acevedo se está transformando en uno de los más importantes del sur de Chile.
Casa del Arte-Pinacoteca. Importante colección de pintores nacionales desde el siglo XIX al XXI. Mural en técnica del acrilato, de 200 metros cuadrados: Presencia de América Latina, realizado por Jorge González Camarena, muralista destacado de la generación del realismo social mexicano, que usara colores vivos, inspirados en las clases populares. Hay murales suyos en el Museo de Historia, en Chapultepec, y en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México. Premio Nacional de Arte de México en 1970. Murió en 1980. Chacabuco esquina Paicaví, ciudad Universitaria.
Museo Interactivo Big Bang. Mediante técnicas interactivas se explican las leyes fundamentales de la Física. El propio Thomas Alba Edison, un guía bien caracterizado, recibe a los visitantes en el Show de los Sentidos. En su taller, los niños pueden desarmar y explorar equipos computacionales y artículos electrodomésticos. Les sigue de cerca ese genio estadounidense nacido en Milán (Ohio), que sólo estuvo tres meses en una escuela básica. Las estaciones del museo se ocupan de la electricidad y magnetismo, la luz, las ondas y sonidos. Av. El Parque 21, Lota Alto.
Museo Histórico de Lota. Toda la historia del mineral desde la perspectiva de los propietarios históricos y de la Empresa Nacional del Carbón, su última administradora. Exhibe objetos utilizados en la minería y en la vida cotidiana, elementos indígenas de la región y de la colonización. Llamativas son la gigantografías de la mina y los mineros en 1942 y de los primeros coches que unían a Lota con San Pedro. Veremos una recreación de una oficina del siglo XIX, un trozo de carbón de 700 kilos de peso, maquetas de barcos de transporte antiguos, construidos en Glasgow, Escocia, que llevaron los nombres de Don Carlos (Cousiño) y Uskbridge. Hay también centenares de fotografías históricas del mineral, retratos de miembros de la familia Cousiño, que iniciaron la explotación del carbón de piedra en Lota, y algunos muebles de madera noble. El edificio es de 1864, y últimamente fue utilizado por el administrador del mineral.
Museo y Parque Hualpén. Para sumergirse en la tradición y la naturaleza regional. La hermosa propiedad, cerca del puerto de Talcahuano, hoy Monumento Nacional, fue donada por Pedro del Río Zañartu, gran empresario y mejor viajero, luego de perder trágicamente a su mujer y sus dos hijos. Murió en 1918. Si el día está soleado, es buena idea recorrer las construcciones y jardines de la hacienda, y luego dirigirse a la Boca del Biobío y su extensa playa.
Museo Araucano. Choza y sepultura mapuches y otros objetos nativos tiene este museo de Cañete. Lleva el nombre del presidente radical Juan Antonio Ríos, nacido en la ciudad. El museo tiene carácter arqueológico y etnográfico. Se levanta fuera de la ciudad, 1.500 metros al sur.
Museo Tamaya de Lebu. Un recuento de Arauco desde los aspectos histórico, paleontológico, arqueológico y mineralógico. Clotario Blest 196, Población Raúl Silva Henríquez.
Dónde comer rico
Estamos en una zona donde el congrio frito alcanza el esplendor, y lo podemos pedir en restaurantes gourmet como en cualquiera que encontremos frente a las playas de la región de Biobío. Los busquillas de pescados y mariscos pueden quedar muy contentos en el Mercado de Concepción y, tal vez, en la Vega Monumental. Para qué decir las maravillas que hay para saborear en pastel de choclo y picarones. También en Talcahuano abundan las marisquerías y cocinerías. En el otro extremo en cuanto a refinamiento -y entre ambas ciudades- se encuentra el Mall Plaza El Trébol, que tiene un buen centro de comidas rápida para salir adelante con nuestros caprichos gastronómicos. Cierra a las 21 horas (Avenida Jorge Alessandri 3177).
En la ciudad y su vecindario hay suficiente oferta de gastronomía internacional, chilena y de algunas partes del mundo, como Francia, Italia, Andalucía y Arabia. Algunos hoteles tienen clientela fiel en sus restaurantes.
Canto de Luna. Cava muy completa, buffet americano y servicio a la carta con acento en platos italianos y franceses. Orange Roughy en costra de pistacho con salsa de Cointreau sobre pastelera de choclo. Risotto de mariscos servido con camarones ecuatorianos. Terrina de ave en salsa de salvia acompañada de lechugas nuevas. Tarta de salmón ahumado y papas, servido con espárragos y peperonatta de morrón. Pechuguitas de codorniz en escabeche. Supremas de codorniz estofadas con cebolla, pimiento morrón, zanahoria, aliños y vinagre de manzana. Solomillo en salsa de vino rojo, cous-cous y pera rellena con verduras. Camarones ecuatorianos provenzales. Camarones ecuatorianos salteados en finas hierbas, rebozados en salsa provenzal a base de tomate, chalote y ligero toque de crema. Avenida. Costanera, 825, San Pedro de la Paz.
Carrera Araucano Hotel. Comida internacional y buena variedad en frutos del mar. Caupolicán 521. Concepción.
BarWest. Comida bien preparada en un ambiente juvenil, con réplica del lejano oeste de los Estados Unidos, bar, juegos de salón y pool. Show en vivo. Barrio Estación.
Barra Birra. Este bar & beer, como todo lo indica, se especializa en shop y cervezas, y es la Cervecería Kunstmann en el barrio bohemio de la estación, en Concepción.
Restaurante Arabian. Platos del Medio Oriente y odaliscas chilenas jueves y sábado. Calle Pedro de Valdivia.
La Parrilla.Com. Carnes y vinos. Ambiente muy grato. Calle Bandera 1334. Concepción.
Rincón Andaluz. Tapas y paellas preparadas por un español que sabe cocinar, pero poco de decoración. Angol esquina San Martín, centro de Concepción.
Hotel Best Western Alborada. Carta internacional. Barros Arana 457, Concepción.
Conjuro Restaurante. Tenedor 2 X 1 hasta las 22:30 horas, música en vivo de miércoles a sábado y promociones en comidas y tragos. Prat 55, en Barrio Estación.
El Tablón. Se especializa en tablas para picar, variadas, en una atmósfera agradable. Cerveza Heineken y música en vivo. Barrio Estación.
Barón Negro. No es el Barón Rojo de Santiago, porque no se especializa en café, sino en comidas y tragos. Pero estos dos varones son de la misma varonía. El de Concepción promete deleitar la vista con las más hermosas vendedoras del sector. Lucen más abrigadas, eso sí. Y el ambiente es animado, no vulgar. Se halla en el bohemio Barrio Etación.
Datos de compras
No es Concepción una ciudad muy especial para ir de compras, pero no defraudará a quien necesita comprar. Además de las clásicas tiendas que se ubican en el centro de la ciudad, especialmente en la Calle Peatonal, podemos buscar en el moderno Mall Plaza El Trébol. Avenida Jorge Alessandri 3177. Sirve a Concepción y a Talcahuano. Hay artesanías y productos propios del Sur, en el Mercado Central y en la Vega Monumental.
Vida nocturna
De lunes a viernes, la vida de los noctámbulos penquistas se mueve principalmente en torno al bohemio barrio Estación, que tiene más de 20 pubs y discotecas, más varios restaurantes y cervecerías. El fin de semana y en verano se hace más amplia la oferta de entretención nocturna dentro de la ciudad de Concepción, y en sus alrededores, camino a Santa Juana y San Pedro de la Paz. También en Tomé, Hualqui, Florida. La vida nocturna es bastante intensa, lo cual no puede extrañar, pues nos hallamos en una ciudad universitaria. Tiene restaurantes de gastronomía cosmopolita (ver Dónde comer rico).
Datos prácticos
El Aeródromo Carriel Sur se encuentra a ocho kilómetros al noroeste de Concepción. Hay gran cantidad de taxis y minibuses que unen Concepción con su aeropuerto
Playas
Salvo en verano, sólo los más atrevidos piensan en probar el agua de las playas de la región del Biobío. Conocido es su eje de playas de Penco (12 kilómetros), Punta de Parra (17), Tomé (29), Cocholgüe (32), Coliumo (36), Dichato (32) y Pingueral (37 kilómetros). A media hora de Concepción al sur, se encuentra el balneario Playa Blanca, que es uno de los más visitados. Funcionan siete restaurantes, algunos con capacidad para más de 300 personas. Agua potable y excelentes caminos. Trabaja un equipo de siete salvavidas preparados por la Armada. Es una de las playas aptas para el baño, sin contaminación. Las playas de Colcura y Chivilingo se encuentran en el área.
También hay playas de lagos y lagunas. Cruzando el puente sobre el río Biobío desde Concepción se encuentran los balnearios Laguna Grande y Laguna Chica de San Pedro (a sólo 15 minutos del centro de la ciudad). Más al sur, en la vecina provincia de Arauco, sobresalen Laraquete con una extensa playa y dos ríos. También se puede optar por la ciudad de Arauco, Punta Lavapié, Tubul o Llico donde hay playas y caletas pesqueras que ofrecen mariscos frescos. Siempre en la provincia de Arauco, se puede visitar Lebu, su capital histórica, con playas y lugares para la pesca y deportes náuticos. A pocos minutos del centro se encuentran las cuevas de Millaneco, donde además funciona una hostería. La ciudad es famosa por sus centollas, machas y albacoras, y por varios deportes de aventura.
Le recomendamos
No olvide recorrer la Ciudad Universitaria y ver la ciudad desde el cerro Caracol. Para entender la región es bueno asomarse al Biobío, y luego avanzar hacia la comuna de Arauco, que tiene verdaderas sorpresas para el viajero que sabe mirar y saborear.